Jaeninos en apuros

Nada mejor para después del día de navidad que una visita en manada -sin niños- a los baños árabes, al Medina Mayrit a eliminar los excesos de moet, pavo, bichos, cordero y demás manjares que tendemos a ingerir de forma excesiva durante estas fiestas.

 

Medina Mayrit

Eso sí, madrugón que te cagas para el turno de las 10, que el resto estaba completo.

Así que allí nos dirigimos, en dos carros, al parking del jacinto benavente, que está justo al ladito de los susodichos baños.

Iban en cabeza mis hermanos los de Jaén, con su flamante -y altísimo- vinículo, el cual llevaba una baca incorporada en el techo, porque de otro modo, no se meten los cinco mas las maletas NI LOCOS.

Introduce el vehículo en la boca de entrada del parking y topa con un primer obstáculo. Existen unas barras móviles colgando de unas cadenitas… y el coche no pasa!!!!! Ay la leche.

En esos instantes, se apea del vehículo mi cuñado, blanco como el papel, mirando con horror la barra amarilla y negra, la baca, el coche y la ristra de vehículos que aguardaban pacientemente a meter el coche en el parking, que es de lo que se trataba. Nosotros íbamos justo detrás.

Se baja mi otro cuñado, ingeniero de caminos, canales y puertos, el cual comienza a realizar mentalmente un montón de cálculos de estructura, no tanto por las barras móviles sino por la VIGA enorme y totalmente imposible de desplazar que venía un par de metros más adelante. Hasta se llegó a barajar la hipótesis de desinflar las ruedas del monstruo para poder meterlo, pero el problema no era tanto el pasar la viga sino los posibles problemas que podríamos encontrar en el parking propiamente dicho, como imposibilidad manifiesta para bajar a la segunda planta, incapacidad para sobrepasar algún otro obstáculo parecido o peor aún, imposibilidad absoluta de extraer el vehículo del parking y que tuviéramos que avisar a los bomberos para sacar el coche del lugar.

Así que ya nos veíamos bajando de los coches y haciendo señas a la COLA ENORME que teníamos detrás para que procedieran a dar marcha atrás chino chano para poder sacar al vehículo jaenino del atolladero.

De pronto, y a la voz de “Venga, hombre, que sí, que pasas (creo, el “creo” dicho en voz muy bajita)”, mi cuñado jaenino se ARRIESGA y pasa las barras moviéndolas ligeramente con la estructura de la baca. Ay ay ay. Las barras sí. ¿Y la viga?

 

image_531

 

Con intrepidez absoluta, mi cuñado llega entonces al obstáculo de la viga, que en esos momentos se nos antojó gigantesca y muy baja, y poniendo en riesgo la integridad de su vehículo, y bajo la dirección del maestro de obras ingeniero de caminos, mientras los demás mirábamos horrorizados, consigue pasar bajo la viga -y os juro que no pasaba el pelo de un calvo entre la baca y la viga.

Menos mal que los baños contribuyeron a la relajación general… porque ya nos veíamos metidos en “Pesadilla después de Navidad”. Luego, aperitivo en Santa Ana, maravillosos callos, quesos y tortilla de patatas, que a las 12:15 entraron que no os quiero ni contar.

Por cierto, que ya queda menos para que llegue el 31, reyes y volvamos a la normalidad. Que ya nos vale…

Besos y apachos

Silcas

* dios. me quedan Reyes que comprar… ayyyy

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: