Desde las alturas

Ayer, tocaba cena de amigotas, y casi siempre que toca cena de amigotas, las mujeres soltamos la tan consabida frase “y qué demonios me pongo yo, no tengo nada que ponerme, esto me hace el culo gordo, este me hace baja, este no puedo ponérmelo porque no estoy morena”. En fin, ya sabéis. Que da igual que tengas el armario lleno de ropa a reventar.

Lo único que tenía claro es que quería estrenar las peaso cuñas de Guess -cantosas como ellas solas-, que me elevaban cerca de los 1,78 de estatura, eso calculando por lo bajini. Principalmente quería comprobar -en un entorno controlado y sin excesivos peligros- si era capaz de caminar con esos trastos sin romperme los tobillos, y hasta qué punto eran combinables con mi sufridito y más bien clásico fondo de armario.

 

 

Peaso cuñas de Guess

Peaso cuñas de Guess

 

Estaba rebuscando entre mi ropa cuando suena el teléfono, es cónyuge A que está -se supone- de camino desde la oficina. Que cuál es el número de la guardia civil. Ya estamos, qué ha pasado?? Nada, que he perdido en una rotonda el parachoques del clío y casi nos matamos todos (ya sabéis, el coche de mi cuñada al cual también se le cae la empuñadura de la palanca de cambios, no abren las puertas de atrás y no tiene dirección asistida). 061, querido. suerte y no tardes que tengo que pirarme. Tenemos que hacer un pensamiento con respecto al parque móvil familiar. Cualquier día el puto clío pierde las cuatro ruedas y nos matamos.

Mientras me estoy poniendo el rimel, viene mi hijo llevando en las manos un tupper con un contenido pastoso y  blanquecino. Lo miro con aprensión. Pero hijo, quéseso. Me explica que es un “pastel” y que hay que hacerlo. Joder con el colegio, ahora tengo que ponerme a hacer un bizcocho?????? Sí hombre. Y además el horno no funciona, así que cuéntenme ustedes cómo salgo yo de este brete. Indago a ver si el mejunje blanquecino trae algún tipo de instrucción. Y sí, la trae. La leo y comienza a entrarme un ascazo más que notable. Esa masa repugnante lleva algo así como 10 días reposando en el aula del colegio de mis hijos, y hoy, día D, hay que mezclarla con cosas que naturalmente existen en todas las casas de mamás normales, menos en la mía. Ni tengo piñones, ni aceite de girasol. O sea, por snupy, que paso del asunto. El horno está averiado (y los muertos lo guardan), así que compraré un bonito bizcocho en el carrefur o en donde leñes sea y listos. Dios, los dichosos colegios.

Tras meter la masa en la nevera -no soporto la idea de que le salgan pezuñas por la noche y venga a visitarme-, sigo con mi acicalamiento. Me quedo mirando las guess. Al principio iba a ponérmelas con un vestidito corto de Custo, también capturado en mis incursiones en vente-privee, y que reposa en el armario pendiente de estreno, y esa era la idea, hasta que Cónyuge A entra en el cuarto  y -tras mirarme de arriba a abajo con ojos desorbitados- suelta un rotundo y conyugal ” Tú así no sales”. Lo miro compasivamente, sería la primera vez en mi vida que hago caso a semejante orden, con independencia de que me lo diga mi marido, mi padre, mi madre o cualquier ser con un cierto nivel de autoridad sobre mi persona.

Pero la verdad es que no me convence mi aspecto, parece que voy a una fiesta y sólo voy a cenar al mejicano con mis amigotas. No procede tanto arregle, “me he pasao”. Así que comienzo a rebuscar otras opciones -el reloj en mi contra, claro, en cuanto decides ponerte otro modeluar, no te queda otra más que cambiarte de arriba a abajo, ropa interior incluida. Grr…

Al final, lo de siempre: vaqueros, un top oscuro satinado que también estaba en la cómoda esperando ser estrenado -joer, no es que tenga mucha ropa por estrenar, ¡¡es que salgo muy poco!!- y naturalmente las peaso cuñas. Me llevo unas bailarinas negras planas, más que nada porque yo sé conducir con tacones, pero con esos artefactos estilo años 70 me mato con total seguridad.

Bajo del coche con las cuñas puestas -me he cambiado las bailarinas, claro- y compruebo para mi sorpresa que no solamente no me mato, es que incluso son cómodas. Eso sí; el charol me producirá una ampolla en el dedo derecho del pie, como puedo constatar a toro pasado. Y eso que me he puesto medias. Pero son altas, la media resbala y uno de los dedos se me está incrustando en la puntera del zapato. Y no he andado ni 50 metros.

Así que llego al mejicano, y a punto estoy de pegarme una leche por las escaleras del restaurante, esto de medir 10 centímetros más y tener esa distancia más que respetable entre tu pie y el suelo no es fácil sin entrenamiento previo, parezco babieca en acción. Cenamos, nos echamos unas buenas risas, nos metemos margaritas a manta (incluso el dueño del garito nos invita a las tres últimas-, y luego antes de irnos para casa, un gintonic a medias con mi amiga Patricia. Sigo con las cuñas puestas y el dedo comienza a molestar notablemente. Al menos ya nos vamos para casa y podré introducir mis sufridas zarpas en las bailarinas de piel negra, cómodas y anchas, para conducir. Uoooof, el inefable mundo de la noche. Pasamos por delante de Tula, hay un pobre hombre -de 45 no baja, doy fe- completamente blanco y desmayado encima del capó de un coche. Una ambulancia a su lado. Un montón de amigotes viejunos y trasnochados contemplan la escena copa en mano, descojonados. Pues sí que tiene gracia, que el amigote se te desmaye en plena juerga. Hacen un penoso intento de ligar con nosotras, ¿y vuestros maridos? con tu mujer -le respondo- risotadas generales. 

Dejo a mi amiga en su coche, voy a torcer por la calle goya y… ¡el puto control de alcoholemia más grande del mundo!!. Aún no sé si era un control, una feria de coches de policía o una convención de municipales. Ay, dios. Me imagino huyendo calle arriba con las zancas puestas (yo no abandono mis guess ni loca), o bien usándolas como proyectil contra los munis (esto último creo que sería efectivo, porque un zancazo de estos trastos en la cabeza te deja KO con toda seguridad)

Para mi asombro y alivio no me paran -doy positivo FIJO-  así que huyo por Velázquez igual que una gallinácea en dirección a la A6, escogiendo calles y avenidas con la suficiente visibilidad como para detectar un control con el suficiente margen de maniobra. Anda que no tendría gracia que me dejaran sin todos los puntos, yo que me paso el puñetero día en el coche. En realidad no voy mal, no estoy tan loca como para conducir beoda perdida. Aún recuerdo las épocas pasadas, cuando salíamos por ahí sin cinturón, con copas hasta las trancas y 6 ó 7 metidos en un coche. Qué tiempos. Ahora, como TODO está prohibido, andas por ahí con una sensación continua de ser un delincuente, de estar contraviniendo algún oscuro y desconocido precepto, o directamente con el convencimiento de que estás infringiendo la legalidad vigente con todo descaro. 

Llego a casita sobre las 2, me calzo el pijama y a dormir. Eso sí, a las 9,20 suena el teléfono, que si es el juzgado de guardia. Pues no, pero mira, no me des ideas, que es precisamente donde voy a terminar si te pillo, casho cabrón, qué coño haces llamando a un juzgado un sábado y encima eres lo suficientemente patán como para equivocarte de número y despertar a la gente respetable que está sobando. Espero que te piquen un millón de chinches y se te caigan los dedos y no puedas rascarte.

Al menos no tengo resaca, algo es algo. Qué ricas las margaritas.

Silcas

Anuncios

8 comentarios

  1. Los zapatos muy bonitos, aunque no me los pondría a menos que quisiera romperme un tobillo fijo.
    Normalmente en los controles, a menos que tengas muuuyyyy mala cara (esntiéndase, que estés pedo y se te vea a la legua) no suelen para a coches con chicas solas.
    Y el tío que llama el sábado por la mañana, peazo cabrón! XD me hace a mi eso y no lo cuenta. (por cierto, la frase de los chinches me suena… 😛 ).
    Besos.

  2. Qué va, te aseguro que son cómodos de llevar (en cuanto se me cure al pxxx ampolla que se me ha hecho en el dedo del pie derecho 😀
    Jajajajaja, sí, la frase de los chinches, no recordaba de dónde había salido!!!!
    Un besito
    Silcas

  3. Diosss preciosos pero coincido con Nibun, vamos que ni yo jarta a rioja me pongo esos peaso de tacones (a menos que quiera parecer una drag queen porque con ellos mediria 190!!) ademas andar con semejante andamio tenia que estar premiado!!! jijijiji

    Pa la proxima elije ser la que no conduce….o que te lleven…que luego los puntos…son de sutura XDD

    Buenisima la frase a los amigotes 😉 jajajajaja
    Miles de besotes guapa!

  4. yo tampoco me pondría esos tacones 🙂

    Para infringir la legalidad vigente a conciencia, ha salido en Madrid un servicio que te indica dónde están los controles en las noches de jueves, viernes y sábado. Sólo cobran 1,5 euros y te lo mandan por SMS. Yo lo usé hace dos findes y funcionó muy bien. En este post pongo más detalles:

    http://oraculadorprecoz.wordpress.com/2009/04/07/ponme-otra-paco-que-controlo/

    Insumisión!!

  5. Oye, si te los vas a poner TE LOS PRESTO, pero a cambio quiero foto para colgar aquí 😛
    Lo de los controles, es que es una pasada, no está bien circular con copas -de hecho es muy peligroso- pero es que en Madrid parece que lo único que importa es recaudar.
    Ouuff…
    Besicos
    Silcas

  6. Aprendiza, suerte que tienes de ser una tía DE ALTURA, que aquí las que no llegamos al 1,70 y somos de familia “alta” (que no de alta cuna), nos morimos por ser tan altas como la luna.
    Y de todos modos insisto: ni te imaginas lo cómodos que son!!!
    me alegra verte por aquí de nuevo, un besote gordo
    silcas

  7. Pues no te digo ná, las que no llegamos al 1’60!! 😕 Para mí, los tacones son una extensión de mí, jajaja, y totalmente de acuerdo contigo Sil, las cuñas son ¡comodísimas! yo las uso hasta cuando voy vestida de flamenca, ¡¡es el dedo chico, el incómodo!! 😉

    Besitos!!!

  8. Yo acabo de descubrirlas, caray qué inventooooooo!!!
    Me alegra verte por aquí, un beso fuerte y que lo pases genial en la feria
    Silcas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: