Michael Jackson, Carrefour y Tiburones peregrinos

Se nos ha muerto el Michael Jackson, aparece un tiburón en Menorca, y Carrefour dejará de darnos bolsas de plástico. La ostia.

carrefour

Vale. En el último caso la solución está clara: me iré a hacer la compra a Alcampo o al Hipercor. ¿Bolsas reutilizables? Claro, no te jode. Con el magnífico aroma impregnado a pescados  podridos o a carnaza del mes pasado, eso si no se te sale el mistol, como me pasó ayer en el alcampo, menuda asquerosidad. Una cosa es una bolsa como las de Ikea, donde no metes seres muertos, y otra muy distinta el jugo de cefalópodo que inevitablemente impregna la puñetera bolsa, la cual por otro lado, es tan transparente que dudo mucho que tarde 400 años en descomponerse, ni de coña. Qué cosa más antihigiénica. ¿400 años? Pero si las bolsas de la compra de ayer llegaron a cachos tras pasar 20 minutos en mi maletero (vaaale, mi forma de conducir tendrá algo que ver, pero francamente…)

Otro extremo es el caso del hipercor, reconozco que hace siglos que no pido que me traigan la compra a casa, pero es que se pasan diez pueblos; una caja, con un montón de papel para proteger una botella de vino de 5 euros me parece una pasada. En el caso de compra a domicilio entendería que te la trajeran en contenedores reciclables, vacían su carga en la cocina y se piran. Pues mira, eso sí es ecológico, y si además te colocan la compra en la despensa -o al menos los congelados en el congelador-, genial.

En cuanto al tiburón, es que me descojono con la noticia. Que no se deja coger, dicen. No te digo. Sería el único tiburón -deficiente mental, además- que se deje coger por un humano, cuando la historia, la tradición y Spielberg prueban precisamente lo contrario.

Que te pego, leche

Que te pego, leche

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/27/baleares/1246097650.html

Pobre bicho. Lo intentan pescar -sin éxito, claro, serán manazas-, lo dejan medio muerto y encima resulta que no come gente:

Según informan fuentes del servicio de emergencias parece ser que se trata de un ‘tiburón peregrino’ conocido también como bocadoça. Este tipo de escualo es habitual en aguas cálidas y se alimenta de plancton, crustáceos y peces pequeños. No es cazador, por lo que no resulta peligroso pero sí impresionante por su gran tamaño, ya que puede alcanzar hasta las 7 toneladas.

O sea, la ya conocida táctica humana de “mátalo por si acaso” (y encima lo hacen mal). Qué asquito de especie.

En cuanto al Michael, yo creo que este hombre murió hace tiempo, y que lo que veíamos pululando por ahí era una sombra de lo que fue -o peor- de lo que pudo haber sido.

Rollos pederastas y rarezas extremas aparte -siempre he creído que este tipo ha sido siempre un pobre ser a medio cocer, que encima tenía que acarrear la maldición del talento artístico- me gustaba su música, qué voy a decir, viví el bombazo del videoclip Thriller en toda su extensión.

En fin.

Menos mal que hace un día precioso, nos vamos a calzar los bañadores y bikinis, y al agua patos. Que llevo despierta desde las 7, esto de tener niños menores de 4 años es perfecto para que el día cunda que te pasas.

Feliz domingo

Silcas

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Vistas aéreas

Preciosa imagen de Nueva York, no os la perdáis.

www.pixelcase.com.au/vr/2009/newyork/

Gracias, Gabriel!

Silcas

Cariño, he inseminado a los niños

Decididamente, uno de los motivos que podría tener alguien para querer vivir es poder contemplar, con estupefacción, alborozo o indignación, todo lo que pasa en este terruño de mierda que ahora se llama España -en unos años, Confederación Socialista Española-. Que sí, que sí, que ya veréis.

Como es domingo, pero mi hija tiene la costumbre de saltar de la cama a las 8 con mucha suerte, me dedico a navegar por placer que no por obligación, llenar el carrito de la compra de Privalia de cosas monísimas para luego vaciarlo, mirar de reojo el email del curro por si acaso hay algún marrón agazapado o echar un vistazo a la prensa on line.

Hoy me he tropezado con una de esas noticias curiosas y dignas de leer varias veces, de esas que me gusta comentar porque siempre dan pie a polémicas variadas.

Yo siempre he dicho que las lesbianas me encantan, porque minimizan la competencia entre las féminas. Dos lesbianas más; dos cabronas menos que querrán llevarse a los tíos que me molan. Chinpun. Bueno, ahora en serio, yo practico el vive y deja vivir, a mí me importa muy poco con quién se acueste la peña, siempre y cuando los conceptos estén claros y se protejan los derechos de los niños, estén o no civilmente bautizados.

Veamos, os pongo primero la noticia y luego comentamos,

Completito

Completito

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/06/21/espana/1245563996.html

La persona que ideó esta campaña internacional no es, ni por asomo, simpatizante de José Luis Rodríguez Zapatero. Se llama María José Rico, ha fundado Rainbow Tourism y fue concejal de Turismo de Alicante por el Partido Popular en la pasada legislatura. Hasta que un día se le ocurrió proponer que Alicante promocionase el turismo gay. «Al alcalde no le pareció conveniente y lo tuve que paralizar», declara a Crónica. Pensaba presentarlo en Fitur en enero de 2007. Unas semanas antes la echaron.

Desde el punto de vista marketiniano, me parece impecable y de sobresaliente. Vente pacá, moza, que aviamos enterica; te casamos, te preñamos, te montamos la luna de miel y así te vuelves a casita morena, casada y embarazada. Sí señora, me parece perfecto, en el Instituto de Empresa le hubieran puesto una A y la hubieran nombrado Directora de Negocios Gays.

¿Y porqué no? Nadie se mete con la gente que organiza bodas, y mira que hay bodas a cuyos organizadores habría que matarlos por horteras, desconsiderados, envenenadores o simplemente por ineptos.

Lo que ya no me parece tan bien es ésto:

En la página web de Rainbow Tourism, el touroperador español que ha lanzado la oferta, un feto flota en líquido amniótico sobre un fondo fucsia refulgente. Ése es el reclamo. En la letra pequeña de los extras también cabe un paseo a caballo, una visita al rastro o encargar la tarta nupcial en la misma repostería donde se elaboró la de los Príncipes de Asturias.

Es decir, que de algún modo se esté metiendo en el saco de “turismo y olé” a la dura, delicada y siempre compleja labor de ser padre.

Buenas, que venía a lo del pack ese de la bodas con feto incorporado;

“muy bien, camarada, y dígame, la tarta la querrán de la repostería de los príncipes, querrán el paseo a caball, y ya que estamos ¿de qué color querrán el pelo del niño? ¿les importa si es negro, o les da lo mismo? tenemos la posibilidad de trabajar con semen asiático, que queda guay, y está muy fashion.

“ah, pues sí, podría salir muy mono, pero oiga, luego, si el niño no me gusta, lo puedo devolver, ¿verdad?”

Joder, un poco de respeto a la vida humana, por favor. Que un niño no es un cordero lechal, caramba, pensé yo.

Sin embargo, sigo investigando, y mira tú qué sorpresa, cuando entro a buscar un poco más de información encuentro esta reseña:

http://www.lasescapadas.com/tag/rainbow-tourism/

Donde dicen que

Este nuevo paquete será lanzado en la próxima feria de turismo de Londres y estará dirigido a lesbianas de Alemania, Inglaterra, Suiza, Austria e Italia, países donde la ley es muy restrictiva y no se permite la reproducción asistida para mujeres solteras, independientemente de su orientación sexual. Además también van a publicitarlo en Canadá y en Estados Unidos donde las leyes son totalmente permisivas pero los precios están por las nubes, casi diez veces que lo que costaría aquí en España.

Anda la órdiga. O sea, que en realidad, no se dice nada sobre que hay países donde no se permite la reproducción asistida para SOLTERAS, con independencia de si les gustan los churris, las churras, las merinas o los consoladores king size. Ah. Pues mira, no lo sabía. Es que eso es diferente; estamos hablando de mujeres que quieren tener hijos pero a las cuales la legislación de sus países se lo impide. Esa es la verdadera madre del cordero, y no la orientación sexual de la peña (joder, si es que hay que hacer periodismo de investigación para enterarse de algo, porque vaya tela los periodistas). O bien el precio; que en USA es muy caro y la gente se viene aquí a preñarse. Ah. ¿Y qué tiene que ver el tocino con la velocidad?

Eso sin contar que cualquier que tenga un mínimo conocimiento de en qué narices consiste la reproducción asistida, ni de coña se liquida en un solo viaje, eso de llegar y besar el santo en estos temas no existe. Traducción: la aspirante a mamá mejor haría tirándose a un fulano unas cuantas veces y le saldría mucho más barato con las mismas garantías.

Pero mira tú por dónde, que entro a informarme -me ha costado encontrarla- en la web de

http://www.rainbowtourism.es/

buscando eso que dice El Mundo del feto con el comentario de los paseos a caballo.

rainbowturism

Entrad a ver. Resulta que en su home -muy sencilla-, por un lado está el servicio de  TURISMO, por otro el de SALUD, por otro el de OFERTA URBANA, y por otro el de BODAS, por otro el de MATERNIDAD, etc etc.

O sea, que no he encontrado el pack “Vacaciones + Boda + Preñez” por ningún sitio. Cosa distinta es que lo hayan lanzado como tal concepto a las agencias, que no he conseguido encontrarlo. Por tanto, lo que dice El Mundo sobre “un feto flota en líquido amniótico sobre un fondo fucsia refulgente. Ése es el reclamo. En la letra pequeña de los extras también cabe un paseo a caballo, una visita al rastro o encargar la tarta nupcial” no es cierto, y lo que hace es manipular la información, porque están mezclando en la noticia apartados diferentes de la web (por cierto, también ofrecen hacerte un book en el que salgas como Brad Pitt en sus mejores tiempos). Otra cosa será que el cliente solicite varios servicios y aproveche para hacerse un completito: vacaciones + boda + preñez + me hago un chequeo gay + book molón (de regalo). Que es algo muy diferente.

Mi conclusión: aquí cualquier periodista coge por banda una noticia, la estruja, la aliña, se la come, la defeca y nos la sirve, porque al final, uno no sabe a qué carta quedarse, y en cuanto se rasca un poco la cubierta, comienza a aparecer información para todos los gustos que permite orientarla hacia donde uno quiera.

En cualquier caso y con independencia de gays o no gays, y de que El Mundo ha metido la zarpa hasta la axila, que agarren toda esa amalgama tan heterogénea (turismo, placer, diversión, descanso, amor -o no-, maternidad -o no-), y la metan en un mismo saco, le pongan una etiqueta con el precio y la metan en una carpeta con un cheque regalo me parece surrealista. Y que asocien a las personas con una orientación sexual determinada con aberraciones conceptuales de este tipo, me parece un insulto.

Y si yo fuera gay, les metía una somanta de leches a los del Mundo que no veas.

Alucino pepinillos.

Me voy a la piscina, adiós.

Silcas

Nuevo medicamento sin receta

Con el permiso de mis amigas tarjeteras, tomo prestada esta maravilla que me apresuro a colgar en mi blog para disfrute del personal.

Lo mejor: sin receta médica, y con menos efectos secundarios que el antiguo comprimido “MESUDALAPOLLA”.

Feliz finde

Silcas

keleden

Tanatorios rumbosos

Leo con incredulidad El Mundo; a una ama de casa le cascan 1,9 millones de dólares (que no euros) por piratilla.

Te cagas. Pobre criatura. Claro, madre de 4 niños y de Minnesota, lo único que puede hacer es vender sus órganos y los de sus cuatro hijos para poder pagar la puta multa. Yo soy ella y directamente me hago terrorista internacional, ya tengo hasta el apodo, sería “Carla la cruel” y eliminaría cantantes y artistas de forma indiscriminada.

Un mujer ha sido condenada en Estados Unidos a pagar una multa de 1,9 millones de dólares (1,4 millones de euros) por descargarse de forma ilegal 24 canciones de Internet.

Según el abogado de la mujer de 32 años, esta ha sido la primera condena en relación con una violación de derechos de reproducción de este tipo en Estados Unidos. La madre de cuatro niños en el estado de Minnesota está conmocionada por la fuerte multa y apelará, agregó.

El tribunal la halló culpable de bajar de forma ilegal 24 canciones, entre otros títulos de No Doubt, Linkin Park, Gloria Estefan y Sheryl Crow. Cada violación individual fue castigada con 80.000 dólares. Según el abogado, la compra legal de cada canción sólo habría costado 99 centavos por unidad.

Una representante de la industria discográfica local RIIA se mostró satisfecha con la sentencia. Saludó que el tribunal haya tomado tanto en serio la violación de los derechos de reproducción como la industria musical.

Yo lo que voy a hacer es ir por la calle con tapones para los oídos, por si suena alguna canción, no vayan a denunciarme por escucharla gratis.

Anda y que les den por saco a toda esta gentuza. Y mientras a esta pobre mujer se le cae el mundo encima, la amiga Ana Torroja imputada por -supuestamente, claro- mangarle al erario público 655.000 euretes de vellón.

Ana Torroja

Ana Torroja

Revisando mi correo, recibo un newsletter del IIR, con el cual aún estoy flipando. Debo estar en alguna lista de raritos, o se les ha debido caer el servidor de base de datos en alguna tumba y se les ha corrompido pero bien, porque si no, no comprendo de dónde sale la conexión IT-Nuevas tecnologías (que es mi humilde ámbito de actuación) + Tanatorios. Claro, que quizá sea profético, y acabemos todos cerrando los chiriguitos de consultoría IT.

Curso de Tanatorios

Curso de Tanatorios

Hola buenas, que tengo un par de tanatorios y quería modernizarlos, pongame cuarto y mitad de curso, por favor.

La órdiga.

Aquí tenéis el temario, por si queréis curiosear:

http://www.iirspain.com/Evento/eventonew_clean_v1_00.asp?idConvocatoria=5025&idEvento=5136

El módulo V -jornada 2- me ha parecido realmente estremecedor.

Módulo 5

Módulo 5

Lo de hablar con el cliente requiere de una mayor precisión, pues eso depende de quién sea el cliente. Porque cliente, lo que se dice cliente, es el fiambre, quien además es objeto del contrato; ¿contratarán médiums?: “que le preguntes si está cómodo, el señor” “que dice que hace un poquiyo de caló, que se le resbalan los churretes de maquillaje, y que se pire el Pancracio, casho cabrón, que se tiraba a mi muhé”. Entiendo que la proactividad y empatía del servicio estándar obligarán al Contract Manager del evento a echar al Pancracio a coces y además, si el cliente tiene contratado el plus Fiambre Premium, propinarle una paliza por desgraciao en nombre del finado.

Lo de “despachar” el pescadito, ¿cómo que despachar? Agghhh… Joder, he pensado inmediatamente en un par de pescadillas envueltas en papel de estraza.

En cuanto al módulo que trata del outsourcing, es todo un mundo y da para profundas reflexiones:

EL MANTENIMIENTO DE LOS TANATORIOS

Outsourcing: ¿sí o no?. Ventajas e inconvenientes del mantenimiento externalizado
Ventajas e inconvenientes del mantenimiento externalizado
•Ventajas e inconvenientes del mantenimiento con personal propio
•Cómo escoger

Como caso práctico imagino que proyectarán la película “Un funeral de muerte” (Death at a Funeral, http://www.filmaffinity.com/es/film719097.html ) para demostrar lo que puede pasar cuando te pasas las ISO por la entrepierna, te equivocas de cadáver y además no compruebas quién -o quiénes– están dentro del ataúd a la hora de celebrar la ceremonia.

Death at a Funeral

Death at a Funeral

Al menos se reirán un rato.

Por último, en cuanto al apartado sobre “derechos”;

Derecho aplicable en la gestión cotidiana

•Régimen jurídico de los espacios

•Videovigilancia y protección de datos

•Prestación de servicios y obligaciones de resultado

•Proveedores externos en el Tanatorio: problemática

¿Les enseñarán a librarse de la SGAE haciendo como que el hilo musical lo canta el muerto desde el inframundo, y así no podrán denunciarle? Bueno, que éstos de la SGAE son capaces de denunciar al fiambre -y ganar-.

En fin. Vaya post macabro, pero convendréis que el curso tiene que ser como para ir de oyente. Estoy por apuntarme.

Feliz viernes,

Silcas

Llueve

Está jarreando a gusto en la sierra de Madrid. Imagino que comienza la temporada de tormentas de verano que nos aguarán las tardes de piscina de Las Matas para arriba.

Me encanta sentarme en la terraza con la lluvia de fondo, el portátil en las rodillas y el perro tratando de zamparse el aperitivo, mientras los niños cotillean descojonados cómo una pareja de novios que estaban dándose la paliza en el banco del paseo tienen que salir por patas para no terminar calados.

No sé a dónde voy con tanto bikini nuevo -entre unas cosas y otras, a base de ventas on line me he hecho con 4 ejemplares, pero hay que reconocer que los que tenía en casa estaban ya pelín viejos, y con la licra bastante cedida-. Eso sin contar con que los de hace 10 años ya no me valen, definitivamente.

Qué bien huele el campo cuando llueve, y sobre todo, cómo relaja ese olor. Se agradece la temperatura, sobre todo cuando comienza el verano -el verano de verdad, ese verano achicharrante que sufrimos los habitantes de la meseta- y acabamos con las pezuñas pegadas al asfalto maloliente. Hasta me gustan las tormentas.

Las tormentas dejan el aire limpio, libre de agobios. Hasta que estallan, se pasa mal, uno se encuentra incómodo, agobiado, estresado. Una vez que aparece la lluvia, jarrea a gusto y escampa, las cosas se ven de otra manera, generalmente de la manera en que son en realidad, sin ese velo agobiante que produce el calor.

Lo cual me recuerda que los peques acaban el cole el martes que viene, que no tienen clase y que el campamento no comienza hasta julio. Tampoco es que sea campamento a tiempo completo -comen con los abuelos-, pero al menos están entretenidos nadando, jugando al tenis o haciendo manualidades y juegos varios. Casi estoy por apuntarme, al menos me pondría en forma, que buena falta me hace. Ahora que me he convertido en usuaria de metro y bus para volver a casa por las tardes, lo noto. Vaya si lo noto, me falta el resuello en cuanto me pongo a subir escaleras.

Estoy contando los días para que llegue agosto y nos tiremos una semana en Galicia. Luego, las dos últimas en Puerto Banús, a lucir bikinis -ignoro en qué chiringuito, porque según parece se los van a cargar todos-, y dormir como una marsopa.

He dejado de pensar en qué traerá otoño, porque ya no me creo nada. Así que a vivir, que son dos días.

Silcas

Jornada intensiva

Que no es lo mismo que jornada intensa (esa que comienzas a las 8 pensando en que a las 3 te piras a casa, y cuando miras el reloj desmayada de hambre, son las 6 pm y tienes cara de gilipollas).

Así que he cogido el metro hasta Moncloa y el autobús hasta mi pueblo (porque esto no es una urbanización, es una república independiente) para proceder a esas bonitas tareas domésticas que nadie más hace. Tengo la campana extractora jodida -hace un ruido que convertiría a Santa Teresa de Calcuta en un psicópata enfurecido- y el horno no funciona. La vitro tiene dos fuegos jodidos, y así se quedará hasta que me harte, comience a echar humo por la nariz y me empeñe en tirar la cocina abajo y rehacerla con un poco de sentido común y con eletrodomésticos simples, pero que al menos funcionen.

Yo pensaba darme un chapuzón en la piscina, pero casi que con tormenta no, así pues me preparo para ir a correos a devolver unos vaqueros que me sientan como una patada, llevar los otros vaqueros que sí me sientan bien a cogerles el bajo en la modista, recoger otro paquete en MRW, duchar a la peque -dios, le vuelven a doler los oídos-, revisar los deberes del enano y supervisar la operación cena -o sea, meterles el tenedor en la boca porque están perezosos, y a este paso, el ex-tragaldabas de mi hijo se va a convertir en un niño de Chernobyl modelo palillo-.

Mientras iba a Torrelodones con el Almera iba vigilando la aguja, ya sabéis que lo mío con la automoción es un amor imposible, y aunque ya habían dicho en el taller a mi suegro que se calentaba un poco -pero que entraba dentro de lo normal- quería asegurarme.

Joder. No es que se caliente, es que la aguja rozaba con impunidad la zona roja. Cuando tras 20minutos de marcha como mucho a 2.500 rpm he parado en la urbanización y he apagado el motor, he escuchado el inconfundible sonido del agua hirviendo -y os juro que ese ruido sí que lo identifico a la primera-.

De normal, lo que se dice normal, nada, machotes. Ni siquiera llega al concepto de “razonable”, a la categoría de “elevado pero tolerable” o simplemente al “bueno, vamos tirando”.

No, joder, un motor que hierve NO es normal, nos pongamos como nos pongamos.

Así que hala, al puñetero taller que nos crió a ver qué leches le pasa al carro.

Silcas