Atrapasueños, sexshop en Bagdad y bestiario de piscina

Mi hijo, abonado a las pesadillas con una cierta frecuencia, lleva casi un mes esperando ver un atrapasueños entrando por la puerta.

Atrapasueños

Atrapasueños

Ayer dejé a los peques + cónyuge + primitos + perro y me fui a carrefour a coger cuatro cosas que faltaban y ver si podía encontrar un atrapasueños en los puestos que hay en el centro comercial. Y sí, tuve suerte. Naturalmente, me hice con otro para la peque, no vaya a ser que se mosquee, y otro “de viaje” para su primo Javier, que según me cuenta Rodrigo también es propenso a las pesadillas, sobre todo en vuelos Madrid-Sao Paulo. Y yo, si a eso vamos. Un vuelo de esa duración acabaría conmigo a menos que fuera todo el viaje durmiendo a base de cubatas.

La cara de ilusión de mi hijo cuando vio el artefacto fue de traca, y esta mañana todo contento viene a verme “mamá, que el atrapasueños funciona, hoy no he tenido pesadillas”. La otra enana, decepción total. Mamá, yo quiero uno más grande. Joder qué tía. La cuestión es pedir y pedir. Y no tiene pesadillas, qué va. Como jefa va a ser temible. Porque no me cabe la menor duda de que ésta va a ser jefa de algo.

El día de hoy promete calor a mansalva, así que nos tiraremos en la piscina hasta eso de las 2. Me fascina el comportamiento humano en las piscinas, y el grado de descerebre al que llega la peña. Es decir: no sueltes a un niño de dos años sin manguitos cerca de una piscina que cubre, porque se caerá dentro con toda probabilidad. Aún así, las hay que lo hacen. Y entonces estás tú tan tranquila en la toalla, medio sobada y oyes el alarido materno “Albaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!” y pegas un bote que casi hace que la que termine en la piscina seas tú. Joder con la dichosa Alba, coño, ponle unos manguitos o llévatela a la piscina de los pequeños, cacho desgraciada. “Es que no se deja”, le explica compungida la progenitora de la criatura a su comadre mas próxima, como justificando el pollo. Tú eres imbécil, colega.

Luego los descerebrados adolescentes, pegando saltos en manadas y empujándose unos a otros al agua, con su bigotito de mono sin afeitar. Dios, cómo se parecen los grupos de niñatos a las manadas de monos, machos alfa incluidos. Enseguida ves quién es el que domina el cotarro, el pobre tordo gafotas al que nadie hace caso pero que viene bien para tener alguien a quien zurrar de vez en cuando, y luego los semi-machos estándar.

Como la vida misma.

Y luego está la vida social de los peques, claro, que se conocen perfectamente unos a otros del campamento de verano, de la guarde, de lo que sea, pero tu a los papás no, con lo cual se te queda cara de boba porque no conoces a nadie, pero tu hija que llevas de la mano se enrrolla y saluda a todo el mundo.

En fin, hoy me toca desinstalar el IE 8, porque el dichoso CRM de SAP no funciona con esa versión, y regresar a la versión 7. Estoy perezosa, desmotivada y hasta las narices del curro.

Sólo quiero que llegue agosto y largarme de vacaciones. Y en Septiembre ya veremos si nos vamos de inmigrantes a Brasil o qué. Cualquier cosa menos continuar sumergidos en este culebrón continuo que es la crisis en España.

Echo un vistazo a Edmundo, que está de capa caída con eso de que los semi-periodistas están de vacaciones y son los becarios los que cubren la gloriosa realidad nacional, incluyendo barbaridades como el artículo del código de barras (para el que tenga curiosidad, eso de la RFID se inventó hace siglos, y el EPC no es un producto, sino un estándar, oiga póngame cuarto y mitad de epc). http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/02/andalucia_malaga/1246543498.html

Me entretengo con el mercadillo sexual en Bagdad. Vaya con el Islam. Pues sí que estamos bien.

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/04/orienteproximo/1246727818.html

Mercadillos en Bagdad

Mercadillos en Bagdad

Fantássstico. Oiga, que mi churri no me funciona. Vale, pues nada, al colega le cortamos la picha y a la denunciadora insaciable le asignamos otro que le propine sus palizas reglamentarias cada día y no tenga tiempo ni ganas de pensar en que se la claven.

Las ventas on line, de capa caída. Se notan las rebajas. Quedan libres vestidos de Custo en Vente-Privee, pero como tengo el parque móvil tarjetero totalmente chamuscado, pues no se puede hacer nada. Además, como para andar pendiente de entregas en pleno mes de agosto, que es cuando saldrán a reparto. Ahí se quedan, chaval. Cagontó, había uno marrón que me encantaba para otoño-invierno. Joder. Creo que voy a cogerlo y que no me pille Cónyuge A con las manos en la visa, o me encorre con el sacudealfombras hasta Colmenarejo.

Agh. Yo lo que necesito son vacaciones, pero ya.

En fin, voy a dejar lista la comida y a preparar las bolsas de la piscina mientras los peques se lobotomizan con Heidi.

Silcas

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