Calor, orcas voladoras e incendios asesinos

Dios, qué calor. Y qué viento, según me cuentan los madrileños. Esta tarde ha estado a punto de provocar una catástrofe en casa de mi hermana, aunque reconozco que hubiera pagado dinero por estar observando a escondidillas cámara en ristre.

Uno, nuestra amiga Mery ha estado a punto de salir volando cual María Sarmiento -que se fue a hacer pis y se la llevó el viento- enganchada a una orca inflable que se empeñaba en salir desde la piscina a la estratosfera mientras la sufrida María trataba de situarla en la tierra, que es donde deben estar las orcas de plástico para uso piscinil.

orca-happy

Mientras tanto, mi hermana, con el vestido subido en las meninges, intentaba desenroscar la puta sombrilla verde que mide algo así como cuatro metros cuadrados, con el grave riesgo de acabar cual Mary Poppins (va de marías la cosa) volando sobre las chimeneas, haciendo compañía a Mery y a su Orca indomable. Dios, qué peaso vídeo.

Y a la vez que estos angustiosos -y ventosos- acontecimientos tenían lugar, llamada de mi madre. Que si estamos bien, que el Collado Villalba hay un INCENDIO DE LA LECHE y están desalojando tooooodas las puñeteras urbanizaciones de la sierra, que han muerto cuatro bomberos y que nos preparemos que el fin del mundo está cerca. Bueno, no exactamente con estas palabras, que mi madre está bien criada, no como su hija, que habla -y escribe- como un estibador de puerto. Pongo la tele aterrada, pensando en si tengo que coger niños, perro y chica y salir pitando por la puerta huyendo de las llamas como podamos.

Joder. Posno. Collado MEDIANO, madre. Collado Mediano. Que sí, que también es “Collado”, pero no está tan cerca. Coñe. Y los pobres bomberos, los cuatro, que han muerto en Tarragona, más bien lejitos de aquí. En estas tierras, sólo un “retén” se ha esnafrao la cabezota, pero vamos, nada serio.

Hace un calor de carallo, que dirían los galegos. Son las 22:28 y doy fe que no quiero ni pensar en meterme en el sobre, en Madrid se deben estar cociendo como carramarros, que dirían en Oriñón. Habrá que poner la casa en corriente, enchufar los antimosquitos y dormir abrazado a una bolsa de hielo, sacudiendo patadas al cónyuge si hace el menor intento de arrimarse.

En la tele, un magaviyoso reportaje de churris pululando por un glaciar, abrigados hasta las cejas. Joer, qué envidia.

En fin, ya casi queda menos para salir pitando para tierras galaicas. Esos sí que saben.

Voy a beberme un vaso de agua helada, que esto de tener el portátil en las rodillas te deshidrata hasta la sangre.

Silcas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: