Noche perruna y otra de colegios

Me las prometía yo muy felices con el comienzo de curso escolar: todo listo, todo preparado.

Lo primero, ayer lunes. La llamada. Del cole concertado maravilloso y baratísimo de al lado de casa.

Que tienen plaza para mi hijo. Joder. Justo el día en que el pobre comienza el curso en el hipercarísimo y dudosamente prestigioso de la muerte, abren la lista de esperas y repescas, y entramos. Pozí.

La decisión, tras el shock inicial, pues la que era de esperar: al cole concertado que te crió y a acumular puntos, como con las maletas del Hipercor para que el próximo curso le acompañe su hermana. Así que hoy he recogido el sobre con sus documentos y formularios y mañana lo entregaré relleno.

Pero ayer noche… ay, ayer noche. Mejor dicho, la madrugá.

El perrro, a las 02:20 decidió comenzar un concierto en do menor de ladridos y pataleos contra la puerta de la cocina, que por la noche se convierte en su dormitorio.

Tras 15 minutos esperando a que se desmayara -no suele dar por saco para nada-, veo que no calla.

Igual tiene un apretón. Me pongo un vestido por encima, unas bailarinas, cojo llaves y perro y salgo a ver si el animal tiene a bien hacer pis, pos o ambas cosas. Pues ninguna de ellas. Eso sí, el riego automático de los cojones me pilla en medio y comienza una nada agradable ducha no deseada. Salgo cagándome en todo y arrastrando al perro. Lo meto de nuevo en la cocina y me vuelvo a la cama.

Siguen los ladridos y golpes. Joder, voy a rebanarle las dos orejas y el rabo.

Vuelvo a la cocina dispuesta a asesinarla. El chucho mira fijamente dos croasanes envueltos en celofán que hay sobre la encimera. Miro su cacharro de comida, la verdad: se me olvidó comprarle pienso y le hemos llenado el cacharro con un pienso más bien malo -que visto lo visto, debe ser malo de verdad- para emergencias. Dice que me lo coma yo.

Abro un croasan, se lo doy. Lo traga de golpe. El siguiente, a trocitos. Se come así como 5 croasanes. Este perro está canino, nunca mejor dicho.

Abro el paquete de jamón serrano. Caen 5 lonchas gorditas, de las cortadas con máquina. A ver si hay suerte y se infla de agua, porque NO voy a ir al opencor a por pienso para perros pijos. Luego le pongo un cuenco de leche. Se lo zampa. Me mira con ansiedad.

Bueno, maja, ya. Me vuelvo a la cama. Son las 3,30. Me duermo hasta las 5, hora en que comienzan los ladridos de nuevo -me cago en toda su estirpe- y me desvelo pensando en el cole nuevo de mi hijo, en la propuesta multipulpo que tengo que resolver mañana -digo hoy- y comeduras de tarro variadas. Voy a comenzar a dormir con un bate de béisbol, y en cuanto mi cerebro registre más actividad que la de una mosca cojonera, me sacudiré autolesionándome para caer desmayada de nuevo. A este paso, lo de “Desvelado en Seattle”, una mariconada.

Sleepless in Seattle

Sleepless in Seattle

Dios, lo que me ha costado levantarme hoy. Más bien me he arrastrado fuera de la cama.

Además, tuvimos reunión con un cliente a eso de las 5, y a las 7, juro que estaba luchando por mantener los ojos abiertos, cosa pelín costosa ante el influjo irresistible de la voz de mi jefe, que hipnotiza clientes de puta madre, pero el caso es que también me estaba hipnotizando a mí y se me estaban cayendo los párpados sobre la blackberry. Plonc.

Cooomprameeee... cooomprameee

Cooomprameeee... cooomprameee

Mañana, a llevar la documentación al cole, y a ver cómo le decimos al mushasho que le cambiamos de cole ipso facto y con efecto inmediato. No me preocupa tanto él, me preocupa la bruta de su hermana, que verá en semejante acción un delito de lesa majestad y le joderá mazo ir solita en la ruta. En realidad, ya va sola, porque se zurran y los sientan por separado.

Pues hala. A joderse. Que entre pagar 800 euros de colegio -al mes- o 260, hay un mundo. Casi casi, una hipoteca.

En fin. A ver si hoy el puuuuto perro me deja dormir, o si no, juro que abro la puerta y la echo de casa. Echaré de casa a cualquiera que ose molestarme, incluyendo humanos.

Lo juro

Silcas

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2 comentarios

  1. No me hables de perro, que el que tengo encima (del piso, la vecina de arriba, vamos) es un tocapelotas de cojones… (perdón por la expresión, pero es que verdad).
    Pero quien se lleva la palma es su dueña, que es peor que el chucho; para sacarle los ojos, vamos!.

    Menos mal que en poco me voy a vivir a Lugo y allí no tengo vecino de arriba…ni de al lado…básicamente son 3 en un edificio de 8 pisos… xD

    Por cierto: 800 leuros por el cole?? WTF??!?!?!?! Si tienes que llevarlo a la otra punta de la ciudad para ahorrarte 600, hazlo, que la cosa no está para ir derrochando… xD

    Besos.

  2. Ya te digo… aún no me lo creo, vamos a pasar a pagar 220.
    Eso sí es razonable, pero lo otro era una sangría espantosa. Problema: vivo en la sierra y los colegios públicos que me corresponden son malísimos. No hay concertados apenas, así que sólo te quedan los privados, que valen más o menos eso.
    En fin, a veces ocurren milagros.
    Besos mil!

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