Truño

Lo dicho, un truño. Ayer abandoné la oficina a eso de las 9 de la noche, con la SEGURIDAD de que no estaba terminada la oferta ni mucho menos. Peeero como el líder del asunto me dio carta blanca para largarme, pues lo hice. Peaso truño, sí señor. 150 páginas de word + otras tantas en anexos. Se lo va a leer rita la cantaora.

Esta mañana, desde la blackberry ví su email de envío de la oferta a todo el equipo que había participado en el bid multipulpo a eso de las 4 de la mañana. Vamos, que soy yo y ese correo lo pongo a los dos días. Y por supuesto, no aparezco por la oficina al día siguiente. Motivo? Se dedicaron a hacer el precio para otra opción. Sé por experiencia que ponerte a hacer números a las 2 de la madrugada, y -lo que es más grave aún- componerlos a base de despertar belgas, holandeses, croatas e italianos NO ES BUENA IDEA. Vete tú a saber cómo habrá quedado el invento. Lo dicho: “uayominí du pua”, pongame cuarto y mitad de call center en la bella italia. Vooolaaareeeee uaaaaaooo …

Ay, esta jumentud, es lo que tiene. Qué animosos.

Hoy me he retirado a las 17:30 para recoger a “máquina con ruedas #3”, que tenía revisión médica, y el taller cerraba a las 6; me lo han dejado limpico limpico, con su aceite nuevo, con los bajos maqueados y con las escobillas cambiadas. Y hasta lo han lavado, oye. Esto del renting mola. Eso sí, me han hecho pagar 9 euracos por un chiriflú que sujetaba el parasol delantero y que se había roto. Que eso no lo cubre el renting. Joder. Pues menos mal que no se me cae el parasol en las pestañas, porque eso -definitivamente- te impide conducir. Y que del embellecedor que falta en uno de los neumáticos, que tengo que dar un parte. Pos fale. Y eso que no he sido yo. En fin.

Como he vuelto pronto a casa, he aprovechado para correr, y me ha emocionado ver que tras unos días sin practicar, he podido dar dos vueltas al circuito con relativa comodidad -hasta he doblado a dos ancianitas- y encima meterme 100 abdominales pa’l cuerpo. Diomío, que alegría. No voy a morirme. Además ayer me hicieron el reconocimiento médico en la empresa. Y resulta que ya no tengo anemia, tengo los glóbulos rojos decentes, pero el colesterol pachucho tirando a mal. Que me lo haga mirar, a ver si es que los dos colesteroles, el bueno y el malo, están mediopensionistas o qué.

Lo de los reconocimientos médicos en caravana móvil son de traca. Además me colé, visto que habían fallado dos veces en darme la cita, decidí aparecer sin cita previa, y OYE, me hicieron el reconocimiento. Este país es asín.

Y para celebrar que es jueves y Cónyuge A tiene una cena y estoy de rodriguez, voy a ponerme un pescado a la plancha con espárragos y El Diablo Viste de Prada en sesión continua hasta que me desmaye. Lo malo de esa peli es que te apetece tirar toda tu ropa a la BASUUUUUUUUUUURA, que es donde tiene que estar la ropa que no es de marca. Entre eso y la revistica para churris que me he comprado en la gasolinera, mañana acabaré vestida de lagarterana.

Adiós, majos, que durmáis bien.

Silcas

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