Oh-Dio-Mio

No sé si cortarme las venas o dejármelas largas.

Es acojonante, el hecho  de dejar una multinacional rancia, podrida y llena de procedimientos absurdos para entrar en una empresa joven, muy joven, con una estructura absurda, gente mal ubicada, y sin el menor atisbo de metodología alguna.

Tengo la inmensa suerte de que en mis tristes circunstancias está también una compi que ha entrado prácticamente a la vez, también está bregada en mil marrones y batallas y SABE cómo hay que vender las cosas. Y tiene sentido común, lo cual ya es mucho. Voy a tratar de resumir qué estamos encontrando en este lugar, aunque tenemos acordado que nos vamos a jubilar en este paraje recóndito, que ya estamos mayores para andar de picaflor.

1.- Hay un ser que se empeña en hacer las cosas como se hacían hace 15 años. Naturalmente, esta mujer y yo nos negamos. No es que se lo digamos de frente, que cintura tenemos y no es metáfora, es que sencillamente nos descojonamos y hacemos lo que nos viene en gana y pasamos de sus historias, que aportan exactamente una mierda. Vamos a regalarle una pizarra, una visera y unos mitones, yo creo que con eso sería feliz. Recuerdo que hace 15 años teníamos una agenda común en mi antigua empresa, donde escribíamos las visitas que hacíamos y a quién íbamos a ver. Eso era de cuando se vendía por machaque y no por tener buenas ideas y trabajar una línea constante. Este ser, que todo lo más habrá vendido zapatillas o sujetadores, pretende que hoy en día escribamos las visitas en una pizarra, cuando hay una herramienta corporativa, la cual por supuesto utilizamos hasta la saciedad. La tragedia es que este colega está en Ventas, y de Ventas no tiene la más remota idea. OH DIO MIO. Y este colega ha hecho la lista de clientes objetivo. Entre ellos compañías en quiebra, fantástico, campeón, tú llegarás. Ahora nos amenaza con una hojita excel de visitas -versión telemática de la puta pizarra- para mayor emoción.

2.- La tecnología brilla por su ausencia. Estoy llevándome el portátil de mi hijo con el office 2007 para maquetar como es debido una presentación ultra-importante de los cuernos que mi jefe supremo tiene que hacer ante un cliente muy pijo. Me está costando un curro de la leche porque tengo que tragarme bodrios de 20 slides en inglés procedentes de cualquier parte del planeta, y resumirlos en dos -siendo generoso. Deadline mañana. Como me conozco el percal, voy a enviarla hoy mismo, a altas horas de la noche, y mañana que quien sea introduzca lo que sea, ya sea en la ppt o en su cuerpo serrano. Yo paso, que ya he currado lo que tenía que currar. No admito crítica alguna, en este sentido soy inflexible, si me han encargado a mí la ppt, por algo será, y el que tenga algo que decir, que se lo guarde en el bolsillo porque no tienen la más remota idea de hacer presentaciones. Como el ilustre Cyrano de Bergerac: “lo siento señor, no soporto esa broma, la sangre se me hiela si me cambian una coma”. Pues eso. Ni toca-la que me mosqueo.

3.- De la operación en sí prefiero no hablar. Hay gente muy buena y muy quemada al pie del cañón, y unos colgátiles extremadamente tordos y nefastos en la zona de las altas esferas. De las negociaciones, tampoco. Hoy he tenido una reunión que me ha puesto los pelos como escarpias. DIO-MIO, si no sabemos negociar. Se nos meriendan con ensalada y patatas fritas. El cliente era rarito, todo hay que decirlo, al final nos confesó que se negaba a estrechar las manos de la gente por si pillaba la gripe A, que claro, con esa pandemiaaaaaaaaaaaa a la vistaaaaaa. Te cagas.

Lo bueno:

Conocer gente. Me encargan encontrar info de primera mano sobre un servicio que estamos dando en las Filipinas, nada menos. Y mi contacto se llama -disfracemos el nombre pero os juro que incluye el diminutivo- Marianito Martín. Le pongo un correo en perfecto castellano, tan pancha, ni me lo pienso. El hombre me contesta, muy educadamente y en perfecto inglés, que pese a sus vetustos apellidos no habla ni un pelo de espanish y que tratará de ayudarme pero que no termina de entender lo que quiero. Pobre, no me extraña. Le reescribo en inglés. Y el de Túnez, que me contesta con la información que le pido… en francés claro. Será vago el tío!!! A este paso me voy a convertir en el mejor cliente de los diccionarios on line. Menos mal que la chica de corporate me ha enviado un huevo de cosas, de las cuales entiendo un 10% y no por el idioma, sino porque no sé qué coño es un AHT, un FTE, un CCM, un TL y un turboboost con inyección en las gónadas. A mí me sacas del exe, del ppt, del j2ee, y del .net y estoy cual pulpo en el garaje.

OH DIO MIO…

Silcas

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