Nómadas urbanos

Nunca había escrito desde un Starbucks, pero aquí estoy. Aprovechando a currar un poquito antes de entrar en una reunión y tomándome un CARÍSIMO caramel machiato o como demonios se llame este bebercio, que por otra parte está bastante rico.

Decía que aquí estamos tres aguerridos portadores de portátiles, libando Wifi, unos currando, otros navegando y otros hablando por teléfono.

En este caso, mi conducta se debe a que tengo una reunión por aquí cerca y no me merece la pena volver a la oficina entre col y col. Pero en otros casos, se debe a que comparto pool con un loro armenio, una cacatúa de tombuctú y dos papagayos de la cochinchina, que no hacen más que hablar con un vozarrón increíblemente alto. Como mi trabajo exige realizar bastantes llamadas, y en mi oficina no hay donde meterse, a menos que uses la sala de juntas, he optado por hablar desde mi maravillosa criatura con ruedas. Así estuve hasta que descubrí los Starbucks.

Creo que me voy a hacer socia, o accionista o algo. No por la barbaridad que cobran por un café -en el resto del mundo civilizado ha quebrado por falta de público, excepto en España, que está lleno de tarugos que pagan 4 euros por un biberón-. Es por la wifi y la posibilidad de trabajar aquí tranquilamente sin mi colección de loritos parlanchines luciendo sus respectivas habilidades de locución.

Que digo yo que un buen negocio sería montar chiringos como éste pero más profesionalizados y pensados para la gente que trabaja y no tiene donde caerse muerta. Con esto de la crisis, se ha producido un apretujamiento generalizado en las oficinas, hemos pasado de la despachitis aguda al “efecto campa”, donde es imposible hablar por teléfono o concentrarse con un montón de peña pegado a tus meninges. Hasta los  contact centers -y de eso empiezo a saber un poco- tienen sus medidas mínimas entre un agente y otro, están insonorizados, llevan cascos de operador, etc etc. Eso de que te ubiquen en un zulo, con la espalda pegada a la fotocopiadora y el ascensor enfrente, se está produciendo cada vez más en las empresas.

Así que acabo de convertirme en una auténtica y genuina nómada urbana, porque me acaba de llamar el cliente para cambiar la reunión al martes que viene, y yo de aquí no me muevo, que estoy tranquilísima currando y haciendo mis llamadas con auténtica paz.

Silcas

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Jau

Otra más de spam bancario. Es tan mono…

Lo dicho.

Jau, rostro pálido.

Silcas

Spam y otros animalejos XP

Tengo una rusa llamada Irina que suspira por mis hispánicos huesos.

Debe ser que la criatura es lesbiana, porque de otro modo no lo entiendo.

Mi pretendiente la rusa

También parece que ha cambiado de nombre, porque el remitente es “Anastasya”, en el “asunto” pone de parte de “Irina”, y resulta que en el cuerpo del email se presenta como “Olga”. Será que tiene personalidad múltiple.

Yo de momento no contesto, no vaya a ser que se me crezcan y vengan a visitarme las tres.

Silcas

Drama ratonil

Joer, si es que los padres no ganamos para disgustos.

Esta mañana hemos amanecido más bien tarde, sobre las 10, cosa insólita, dado que nuestra benjamina rara vez se levanta más tarde de las 8.

Y según salgo por la puerta del dormitorio, aparece mi hijo al borde de las lágrimas.

“Mamá, ¡¡que no ha venido el ratón!!!”

JO-DER. Se nos olvidó por completo poner anoche la tarifa de ratón por caída de paleta derecha. Entre ésto y el holocausto bakugan que se produjo en el sótano antes de navidad, el pobre crío no gana para disgustos. Se le cayó el diente ayer por la tarde, andábamos fuera de casa y en vez de dejar el diente en el bolsillo, se dedicó a juguetear con él y lo perdió en el suelo del Supercor.

“Anda, hijo, eso es que no has mirado bien, ve y díselo a tu padre” -lo cual me dió los 15 segundos necesarios para abrir el monedero, pillar billetes a oscuras y sigilosamente meterlos en la funda de la almohada.

Cuando cónyuge A y descendiente 1 se dirigían desolados al registro de la cama, lanzo una mirada de complicidad “eso es que no habéis mirado bien”. “Además, el diente se perdió en el Supercor y entre que el ratón haya leído la nota y vaya a buscarlo, pues normal, habrá tardado lo suyo”.

Y cuando el enano encuentra su premio, me doy cuenta de que en la oscuridad me he liado con los billetes y he doblado la tarifa habitual del ratón, coño. Qué carita de felicidad se le puso!! Pero se quedó mirando los billetes con una cierta suspicacia como diciendo… ¡¡¡yo juraría que ésto no estaba aquí hace un minuto!!!

Uuuff…

Sin embargo, ya queda poco sufrimiento, que esta criatura el año que viene va a salir de su ignorancia. Como mi amiga Ana, que está deseando que sus hijos salgan de la ignorancia de una dichosa vez y me contaba desmontándose de risa el proceso de “descubrimiento” de su hijo pequeño.

– “Mamá, he descubierto que ¡¡el ratoncito pérez no existe!!.

– Pues no, hijo, no existe.

– Y Papá Noel tampoco!!!

– Pues no hijo, mira, tampoco existe.

– Ahora ya sé que los únicos que de verdad existen son ¡¡¡Los Reyes Magos!!!”

Joooerrr… cagontó, me decía, ¡¡¡yo que ya me hacía ilusiones de poder comprar los reyes con tranquilidad, sin tener que andar escondiendo paquetes!!!

Pero en fin, reconozco que la magia es la magia, y que ver un montón de paquetes por sorpresa en el salón es una gozada. Yo creo que aunque sepan perfectamente que los padres somos los operadores logísticos de sus majestades, no me llevaré a mis hijos de compras de reyes. Que aguanten la emoción hasta el final!! En casa jamás dijimos a nuestros padres “eh, que sabemos que sois vosotros”. Nos callamos como rameras y rameros y nos hacíamos los locos todos!!!

😀

Y ahora un poquito de sexo intensivo: QUITAR EL PUUUTO ARBOL, EL BELÉN Y LOS ADORNOS NAVIDEÑOS CASEROS. AAARGGHHHH. ¿A que jode? También debería tirar todas las plantas muertas que hay en la terraza y poner algo de eso que aguanta heladas, como prímulas o pensamientos. Lo que sea, pero es que ésto parece la tierra de Mordor, donde no crece nada, y me da un mal rollo…

Y por último, una cachondada de mis amigas las tarjeteras (aquí tenéis el reparto completo):

Bolsa radiografía "La belleza está en el interior!"

No os perdáis las demás!

Feliz domingo, majos (y majas)

Silcas

Pokerstars

Pero bueno, ¿qué demonios hes ha dado a los tíos -y a algunas tías- con el dichoso póker on line?

Pokerstars

Que están todos enganchaos, joer.

Los unos, con el portátil en las rodillas, sé de una pareja que como solución a su problema -los dos estaban enganchados- compraron un portátil extra, y como modus operandi nocturno, empapuzan la cena a los enanos, los acuestan y se meten en la cama… ¿a follar? Pues no. A jugar al póker!! que ya me parece el colmo del enganche.

El otro, friendo croquetas en la cocina con el portátil al lado, que había torneo.

Hasta mi suegro!! Que entras por la puerta y ahí está la pantallita verde en su plenitud.

Reconozco que a mí lo del póker nunca se me dió bien. Soy más bien torpecica, en esto de las cartas. Supongo que se debe a que en la universidad jamás aprendí a jugar el mus -ni lo intenté- siempre opté como actividad extra-académica  por las pellas intensivas, degustar los pinchos de tortilla de la Autónoma y -en general- hacer cualquier cosa excepto menear las cartas.

Hoy es sábado, son las 09:00 y llevo hora y media levantada, cortesía de mi hija. La peque está en la cama, feliz como una perdiz, visionando robin hood y bebiendo batido de chocolate, calentita debajo de las mantas.

El otro lo tengo aquí al lado, viendo el príncipe de los ladrones, y también con su golosina correspondiente. El perro, a mi vera, enroscado y echándose su primera siesta del día. Por supuesto, cónyuge A sobando. ¿Porqué? Pues porque ayer sabe dios a qué hora se metió en la cama, con el dichoso PokerStars.

Así que todo el mundo con su vicio, y yo dándole a la tecla.

Joer con el póker.

Que vicio, que vicio…

Hoy toca bajar a por una chaqueta de chándal del cole de mi hija, que se cae a cachos, y también quiero comprar un cubo para la ropa, que el que tengo se autodestruyó. Debería bajar a por leña, pero me da una pereza que te mueres, y también quiero salir a correr pero hace un frío de la leche, así que mejor correré antes de comer o cuando la temperatura suba un poco, que no quiero perder las orejas con el frío.

Feliz sábado, majos -y majas-.

Silcas

Reyes Magos Show

Pofin.

Acabaron las fiestas. Hoy es 6 de Enero, Reyes, y mañana volvemos a la normalidad.

Me ha encantado -por cierto- esta imagen captada -según dicen- en un balcón del sevillano barrio de Triana:

Que se joda el Barbas

Los enanos han amanecido a las 10:20, lástima que a las 09:30 su abuela se haya anticipado y nos haya llamado preguntando si ya estábamos despiertos. Ahora sí, he respondido. Nos hemos vuelto a dormir hasta que los enanos han dado señales de vida. Qué estrés ayer. Los enanos en las camas, pero a veces el mayor se levantaba. Y mientras tanto, subiendo regalos del sótano, claro. Menos mal que ya estaba todo empaquetado, que si no…

Y la cabalgata. Ay, la cabalgata. Dos grullas septuagenarias trataron de quitarle el sitio a los niños, que estaban sentados en la acera, en primera fila. Manda nísperos, la gente cómo es. Así que me puse de parapeto y me dediqué a darle culazos a la individua, que encima tenía un arte cazando caramelos que no veas. Con el paraguas abierto, la tía. Joer, so cabrona, deja los caramelos para los peques, que ya te vale. Como cada año, ya es tradición, mi hijo ha sido entrevistado en directo, esta vez por Telemadrid, el año pasado fue la SER, vamos mejorando. Qué tendrá este niño, que tiene “gancho” para la prensa. Lo veo ganándose la vida en el Gran Hermano del futuro, o la isla de los pringosos, yo que sé.

Y qué dolor de cabeza tengo. Llevamos un descontrol horario notable, junto con falta de sueño.  Ha sido nuestra hija de 5 años la que ha entrado en tromba diciendo que los reyes habían dejado una moto en el salón (la bici del enano, claro, que a los ojos de la peque parecía la moto del jinete fantasma) Los peques han disfrutado de su mañana de reyes como locos, siendo los mayores éxitos los siguientes:

– El trineo de 11 euros comprado en Carrefour. Alucinante, los críos sí que saben o intuyen con qué pueden romperse algún miembro con facilidad. Triunfo total.

– Busto de maquillaje y peluquería de 12 euros, listo para ser pintarrajeado y peinado, y que además no se puede defender. La peque se ha puesto a aplaudir como loca, es el primer juguete que ha abierto.

Ahora toca ir a comer a casa de los suegros, y con eso DAREMOS POR FINALIZADA LA NAVIDAD y volveremos a ser personas normales. Dice cónyuge A que se va a poner a régimen de hospital. Lo cierto es que lo que más apetece son verduras y pescados a la plancha. Estoy de comida pesada y grasienta hasta las narices.

Mañana a currar otra vez. Menos mal que pasado es viernes, y NO PIENSO MOVERME DE CASA y como propósito de año nuevo, a partir de ahora la compra se hace por internet. También voy a contratar una chica por horas para que pase por casa un par de días por semana, no vuelvo a tirarme una hora limpiando un cuarto de baño, realmente los especímenes que encontré no sabía si matarlos o adoptarlos. Eso sin contar con la panzada de plancha que me pegué el domingo. La montaña de ropa sucia era más alta que mi hijo.

Y ahora voy a bañar a la peque, que está más bien cochambrosa.

Silcas

Nueva década

Están poniendo en la tele el concierto de Año Nuevo. Y mientras comienzo mi primer post del año para desearos un estupendo 2010, flipo con las imágenes de la confitería vienesa, haciendo pastelitos a ritmo de vals. Que pasada!!!

Ayer volvimos a casa a las seis menos cuarto, así que estamos pelín derrengados. Hacía tiempo que no salíamos de parranda (parranda = copas en casa de mi hermana y en plan tranquilo) Aún así, esto de trasnochar y que no puedas dormir todo lo que necesitas porque los enanos deciden soltarte al perro encima de la cama, agota. Y eso que no llevamos resaca en el cuerpo. Que si no, prefiero no pensarlo.

Pero en fin, ya es 2010, y ya hemos pasado por la Fase 2 de la Navidad, ahora ya sólo quedan los Reyes. Por cierto que me quedan compras pendientes: la bici para mi hijo, para empezar, y quién sabe si una para mí. Algún juego para la nintendo, si es que las hordas consumistas han dejado alguno. Mi hijo ha hecho la carta a los reyes con la inestimable colaboración de su primo Javier, así que ha pedido la Wii, la PSP, y la pleyesteision nada menos. Ahí estamos, seamos realistas, pidamos lo imposible. Creo que le echaremos la PSP, más que nada porque su padre la quiere también.

¿Será ésta que comienza la década prodigiosa? Porque la que dejamos atrás ha tenido tela marinera. Aún recuerdo el día de año nuevo del principio del Euro, tengo una foto de mi hermana en el coche agitando un billete de 20 euros mientras íbamos rumbo a Avila a comer en el parador (por cierto malísimo el restaurante, claro que puede que haya cambiado).

Durante la década pasada adoptamos a nuestros dos enanos, iniciamos trabajos nuevos, pasó el 11S, pasó el 11M, pasaron Aznar y ZP (este último, por desgracia, continúa y promete no soltar el poder a menos que alguien se lo arranque de sus fríos dedos mortecinos). También pasó el tsunami, el efecto 2000 y el señor de los anillos.

¿Qué pasará en esta década que arranca hoy? Cualquiera sabe. De momento, vamos a por el 2010, año del Tigre de Metal:

“El Tigre en la astrología china representa el poder: el poder de las armas, el poder económico, el poder de la información. El tema central de los años regidos por el Tigre tiene que ver con el poder, la autoridad, los gobiernos y los conflictos que el poder genera. El Tigre tiene dientes y garras y el 2010 no será un año exento de tensiones y peligros: es un año que pondrá a prueba nuestra capacidad de enfrentarlos y solucionarlos en paz y armonía. Ya se trate de los grandes conflictos internacionales o de nuestros propios conflictos internos, el secreto para tener éxito en el año del Tigre será armonizar y conciliar las posiciones y los intereses aparentemente opuestos…”

Leñes. Lo que nos faltaba. Yo creo que para esta década, voy a pedirme un curro diferente, donde me paguen por hacer lo que me gusta, y quizá una mudanza a un país donde se pueda vivir con una cierta tranquilidad o al menos donde no temas por el futuro de tus hijos. Y es que al final de estos 10 años que han pasado, a este vecindario no lo reconoce ni la madre que lo parió.

Bueno, majos, FELIZ 2010, me voy a comer el mejor cochinillo del mundo a casa de mi suegra.

Silcas