Morir matando

Así, así se ha ido uno de los habitantes de la “madriguera”, lugar en el cual presto mis servicios, o al menos lo intento. Me ha obsequiado con un bid multipulpo con tintes de fado, mitad portugués mitad belga. Qué guay. Mis países favoritos.

Portugal tiene un pase, principalmente por las compras en Valença do Minho, pero Bélgica… joder con Bélgica. País aburrido donde los haya. Quizá exceptúo la costa, pero Bruselas… maaadreee…

Esta mañana iba yo un tanto preocupada a currar, a las 4 tenía mi conference call a cuatro manos, tres en españa, dos en portugal y el cliente en bélgica pasando por irlanda, que era donde estaban haciendo el piloto. Menos mal que el belga hablaba un inglés más que decente y comprensible. Pero estaba un tanto acojonada, primero porque no soy experta en la venta de contact centers en países que no son el mío, y segundo porque mi inglés está pelín oxidado. Podría terminar entendiendo cualquier barbaridad.

Así que a las 12:15 salí huyendo a la peluquería -no me quedaba otra, llevaba sin ir casi desde noviembre excepto un leve retoque en semana santa- para que mi buena Muriel me untara la cabeza con sus mechas, siempre exageradas pero preciosas. Y allí estaba yo, en la pelu, informándome del estado del mundo a través del Hola, y tomándome el café con que Dessange obsequia a sus clientas, disfrutando de unos minutos de relax. De pronto, el móvil personal. La profe de mi hijo. No por dios, no es el momento. Temo las llamadas de esta mujer más que al holandés errante. Tentada estoy de no cogérselo, hasta que de pronto, algo llamado intuición materna, me hace descolgar.

Y no, no es la profe. Es la enfermera del colegio. Que el dedo pulgar de mi hijo ha hecho de tope en una puerta de hierro, se ha hecho un atrapón enorme en el pulgar y en la uña, y que lo tienen gimoteando y sangrando en la enfermería.

Por supuesto. Día que me escaqueo a la hora de comer a la pelu, luego call conference con el belga a las 4, y mientras tanto, mi retoño se esnafra en una puerta, con la inestimable ayuda de su compañero Pablo. Me miro en el espejo, estoy  monísima con la cabeza llena de mechas blanquecinas secándose, dando a mi pelo esos bonitos reflejos dorados que como mínimo van a llevarme un buen rato más. Por no hablar del corte de las greñas. Aquí tengo para una hora por lo menos.

Dado que el padre de la criatura está ilocalizable en una convención-reunión de toda la mañana y parte de la tarde, recurro a la ONG Abuelos Sin Fronteras para que recojan al doliente nieto y lo acerquen al ambulatorio. Yo iré en cuanto el belga me suelte de sus garras.

Termino en la pelu a las 3 de la tarde, y vuelvo a toda leche hacia la oficina, previo paso por rodilla para comprar unos sandwiches -estoy canina-, que engullo en el coche camino de la ofi, un día me van a pegar un multón que te cagas por comer, hablar por teléfono y mirar emails al mismo tiempo mientras conduzco.

Mientras ataco el sandwich de pollo al curry, un email del belga. Que si podemos retrasar la call a las 4,30. Joder, yo que necesitaba salir pitando a ver cómo está el pulgar de mi hijo. Pues claro, qué le vamos a hacer. A sus órdenes, señor cliente. La Silcas a sus pies, caballero; un amigo, un esclavo, un admirador, un sierrrrvo…

Llego a la oficina, rehago la convocatoria al resto de agraciados, tengo el buzón lleno y me la rebota, joder, hasta que consigo que los enmarronados se den por enterados de cambio de hora. Además, deben estar haciendo obras en el piso de arriba, o bien el asesino de la sierra eléctrica está despedazando a sus víctimas, a juzgar por el ruido insufrible que nos invade.

Llega el momento de la call conference, nos encontramos todos en el ciberespacio con asombrosa puntualidad. Tras 40 minutos de prestar atención infinita a mi amigo el belga, consigo salir pitando arrastrando el portátil hacia casa. Pero claro, primero hago una parada técnica en el sitio de las bolas de los cojones a reservar el cumple del enano, que hay que hacerlo en persona (por dios, tanto internet y tanta gaita y al final te toca ir en carne y hueso a echar una firma), me llevo las 3o invitaciones para los amiguitos del cole, compro unas servilletas en CASA, paro en la gasolinera -estoy sin sopa-, y además lavo el coche, que está hecho una auténtica zolle. Mientras espero a que se lave el vinículo, entra un email de mi colega la directora de país de Bélgica (que a ella también le ha caído el marrón. es mamá recién parida, como quien dice, y además es una tía muy maja). Propone call conference para que le cuente cómo ha ido el tema, y además lo propone mañana a las 9. No hija no. Las nueve??? pero si no han puesto las calles, es que no has visto el anuncio de Metro de Madrid? Chica, piedad!! Le digo que OK pero que a las 9,30. Mi jefe -en copia- ni musita. La belga acepta, que se conectará desde su coche, dice que “deberá funcionar”. Pozí. Y zi no, mala zuerte. Por tamtam. Me la pela. Quedo en que esta noche le envío un brefing.

Aparezco por casa a toda leche, el enano está atizándose un plato de verdura, y tiene el pulgar envuelto en vendas. Me embuto unos vaqueros, unas bailarinas y agarro la tarjeta de sanitas del peque y una libreta con boli, ante las protestas de la pequeña, que quiere ir a ver el espectáculo. Esta ha nacido para médico o enfermera, tiene fijación con las heridas o enfermedades, y es capaz de ver cómo le hacen las curas a su abuelo -operado de vesícula- sin parpadear. E incluso ayudar a su abuela a sujetar gasas. Con la mala ostia que se gasta, tenemos en casa a una House en potencia.

Mientras aguardamos en la sala de espera, agarro la libreta y hacemos la lista de invitados al cumple. Van saliendo nombres de primitos, amiguitos y ex-amiguitos del otro cole. Nos toca. La doctora lo envía a rayos. Entra como un hombrecito, él sólo. Yo sigo rellenando invitaciones con los datos del cumple. Nos vuelven a llamar. Hay suerte, no hay fisura ni nada raro en el espanzurrado dedo. Sólo nos manda ibuprofeno y betadine. Pero la receta de cinco días sin fútbol le duele más que una tanda de inyecciones en el culete. Trata de negociar, sin éxito, pero lo soporta estoicamente. El alma rusa, es lo que tiene. Una vez en casa, me viene con que tiene un hambre lobuna. Le preparo un rollito relleno de tortilla y queso en lonchas -con especias, me pide el colega-. Estoy criando un gourmet.

Yo me zampo los restos de ensalada de ayer -cuando cónyuge A prepara ensalada, prepara una MONTAÑA, que cualquier día invitamos al resto de los vecinos a cenar-.   Ahora estamos en el mismo sofá la menda con el portátil en las rodillas, el enano que acaba de zamparse un cuenco enorme de cerezas -joder, este come más que yo-, y la perra con la cabeza apoyada en sus rodillas. Y Jack Sparrow en la tele, buscando el cofre del hombre muerto.

Opción A: Cumplo mi promesa y escribo un briefing a la belga -con copia a mi jefe para que vea a qué horas curro, al estilo alfredo landa-. Mañana madrugaré para estar a las 9 en la ofi y tratar de montar una call conference antes de que se monte en su vinículo.

Opción B: Lleno la bañera de agua con una bomba de baño, un incienso y música suave y me relajo hasta desmayarme.

Ay, qué tentación!!!

Qué cansancio, coño. Creo que le voy a poner un mini-correo a la belga, y a tomar por saco. Me voy, pero no a la bañera. A la cama de cabeza!!!!

Silcas

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Como está el mundo

Lo que tiene la gastroenteritis es que te deja postrada como un calamar durante al menos 24 horas.

A mí, el ataque estomacal de esta noche, me ha permitido revisar las noticias del día de hoy, tragarme los telediarios del mediodía e incluso una peli de tom cruise mientras curraba con el portátil.

Flipo con la noticia de portada del telediario -no recuerdo la cadena (de WC)-, que el Bardem se ha declarado a la Cruz en público. Pues me parece muy bien que estos dos se hagan arrumacos, pero para los 4 millones de parados, les debe parecer un insulto, un chascarrillo o como mínimo una falta de sensibilidad. ¿De verdad es noticia de telediario el que estos dos finalmente nos obsequien al mundo mundial con la declaración de su amor incondicional? A mí, personalmente, me parece que hay docenas de cosas mucho más importantes con las que llenar un telediario, otra cosa es que no nos mole nada el panorama.

Es desolador, ver la cantidad de buenos profesionales que van cayendo como hojas en otoño. Y que -amigo- no les va a quedar otra que emigrar -yo en su caso me lo plantearía seriamente-.

http://www.elmundo.es/mundodinero/2010/05/21/economia/1274434976.html

‘Todos ya sabían que estaba despedido… Era un cadáver andante’

Sí. Le ha tenido que hacer mucha gracia la noticia a este hombre, a él y a los otros 4 millones y pico de gente que busca trabajo desesperadamente.

La otra cara de la moneda, “moreno el persianero”. No, no es nombre de peli porno, es que se nos había descolgado una persiana y el amable persianero ha venido raudo y veloz a solucionar el entuerto. Diez minutos, 30 euros. Hala. Ahí estamos, creo que me he equivocado de profesión. Ni gerente de consultoría ni leches, ¡¡¡persianero, tu solución!!!

En Edmundo me entero de que el primer ministro israelí exige una cama matrimonial para sus vuelos oficiales. La exigencia se traduce en la sustitución de los habituales Boeing 757 por los 767 y costará unos 310.000 dólares. Este me parece que no ha leído los diez consejos para la pareja, por favor, que alguien se los mande, que no está la cosa como para gastarse 310.000 dólares para dormir abrazaíco a la parienta. Sobre todo, que eso tampoco te garantiza que folles ni mucho menos que la relación mejore y se consolide, principalmente si roncas.

Y con extrema inquietud leo que un exoplaneta (ezo que eeee??) que se llama WASP-12b será devorado -según la NASA- por su estrella madre en 10 millones de años, un tiempo corto en astronomía. Coño, coño. Y yo sin enterarme. Menos mal que ni yo ni ninguno de vosotros lo verá, a menos que sea uno de los Inmortales y tenga una paciencia de la leche. ¿Y eso también es noticia? Es más, ¿qué es un exoplaneta? ¿dónde está su estrella madre? ¿y a quién coño le importa?

La que sí sabe es la Sarah Ferguson, vendiendo citas con su marido a medio kilo de euretes. A eso le llamo yo ser relaciones públicas. ¿Su minuta? 30.000 euros de vellón. Pues no sé quién gana más, si “moreno el persianero” o ella.

En cualquier caso, o te casas y divorcias con un ricacho heredero al trono, o te haces persianero/a. Difícil elección. Ay, lo que hacen los virus de la gastroenteritis. Igual lo tengo ya por el cerebro, así escribo lo que escribo…

Silcas

El hombre y la tierra

Esos bonitos documentales de Félix Rodríguez de la Fuente… esas ginetas, buscándose la manduca diaria, el LOBO, con mayúsculas, el perseguido e incomprendido lobo… el afán por la supervivencia, la lucha diaria, el ritual de la reproducción… todo eso y más me venía a la cabeza ayer por la noche mientras tomábamos copas -o eso parecía- en los garitos de Madrid.

Tuvimos suerte con el taxista del viaje de ida hacia el restaurante, y él tuvo suerte con nosotras, porque se descojonó tanto con nuestras conversaciones que se despistó del trayecto dos veces, y terminó haciendo un trompo para no volver a pasarse la calle. Aún así, nos dejó su tarjeta para que le llamáramos por si necesitábamos de sus servicio “miedo me da -decía-“, “y eso que aún no llevamos copas encima, respondí, eso sí que debería darte miedo”. Cuando salimos del italiano, llamamos al “Mambo Taxi”, que esto parece la peli de almodóvar, mientras algunas íbamos en coche.

Primer garito, Tex Mex. Barra, gintonic y tal, y entonces, sólo entonces, comienzas a mirar a tu alrededor. Me cago en la leche. Pero tía, le digo a mi amigota, nos miran mucho y no es por el escote, es que nos hemos metido en la puñetera guardería!!!!  Efectivamente, la mayor de las criaturas no llegaba a los 30, pero mira, estamos las seis juntas, nos reímos, a nuestra bola, y al menos el bombay saphire es bombay saphire, que era mi mayor temor. Aún recuerdo con espanto aquellas cogorzas de los felices 90, qué barbaridad, las bombas que te llegaban a meter en el cuerpo.

Sin embargo, dado que la pedofilia no entraba en nuestros planes, decidimos acudir a hábitats y ecosistemas un poco más aptos para nuestra edad, y que al menos, no destacáramos claramente como especímenes un poco lerdos que se han confundido de sitio. Como la canción, ¿qué hace una chica como tú en un sitio como ésteeee? que clase de aventura has venido a buscaaar? Pos ninguna, chato, que yo salgo de aquí como alma que lleva el diablo, que todavía tienes manchas del biberón de las 8 en la pechera…!!! Ñiiiuuuu….

Así que -tras sufrir dos bajas por parte del grupo, lo cierto es que ya eran casi las 2 de la mañana- aterrizamos en el Déjate Besar. La ORDIGA. Pero ésto qué es?? Tras esperar diez minutos en la puerta -la última vez que hice cola en un garito fue hace 20 años como poco- avanzamos en el antro o caverna, porque aquello se parecía más a la cueva de los australopitecos que a un bar de copas. La leche. Medio madrid estaba allí, apelotonao y espachurrao, pero joder, qué gracia tiene que te pisen, aplasten y estrujen??? si el tío está bueno, pues vale, pero si se trata de una churri fea y maloliente  la cosa cambia.

Pedimos las copas tras proteger a la hembra más bajita del grupo, que corría el serio peligro de ser aplastada por un grupo de treintañeras en evidente estado de celo y embriaguez, y nos retiramos a la esquina más distante del centro de visionado reproductivo y selección de parejas. Espeluznante. Sobre todo, la peña miraba, porque entrar, lo que se dice entrar, no entraba nadie a nadie. Yo creo que porque aunque quisieran no podían moverse de donde estaban. Nuestro escaso grupo de 4 hembras estaba guarecido al final de la barra, al lado de unos asientos tapizados en rojo pasión, con dos parejas a un lado, dos neandertales con poco pelo a nuestra espalda y un raro grupo formado por dos vacas, un mono capuchino y un tío que estaba francamente decente, visto lo que había por allí.

Ibamos apurando la copa, yo preguntándome qué hacíamos allí, con lo bien que se está en casa cantando karaoke o comiendo pipas o realizando cualquier otra actividad diferente a la de estar pegando codazos al resto de las hembras, que estaban más bien agresivas frente a cualquier tipo de competencia.

En un descuido del mono capuchino, que levanta el trasero del asiento, mi hermana y yo nos ubicamos en dicho sitio para descansar las pezuñas, justo pegadas a la manada en cuestión. En ese momento, la foca monje, que trataba por todos los medios de llegar a los asientos arrasando con todo lo que pillaba a su paso, cae con todo su peso sobre mí, espachurrándome contra la pared y dejándome encajada entre mi hermana y su culo. Joder, chica, tranquila, calma; tú ganas y yo pierdo, me pongo de perfil y consigo escurrir el bulto antes de acabar muriendo por asfixia.

En otras circunstancias, habría utilizado el tan socorrido truco de ponerle un pitillo en el culo, pero como ya no fumo no pude, y además dudo que se enterase de la maniobra porque la grasa -que yo sepa- no tiene terminaciones nerviosas. Además, que a mi eso de competir con otras hembras nunca me ha ido, pero menos aún ahora, que tengo mi propia manada y aquí no se me ha perdido nada, así que agarramos taxi de vuelta a casa, y a la muy respetable hora de las 04:00 zulú, aterrizamos en el hogar, donde los machos alfa de nuestros respectivos clanes acababan de terminar la partida de póker.

Hoy, a las 09:30, me despierto. Y se acabó el dormir. Joder qué sueño tengo. Al menos, gracias a dios, resaca cero (ya he comprobado que el nivel alcohólico provocado por cena con vino y dos gintonics flojitos es mi límite para no asesinar focas monjes, pisar monos capuchinos o ponerme a hablar con búfalos descerebrados)

Ouf. La próxima me pongo las botas de montar a caballo y me llevo un alfiler de los que usaba mi abuela para sujetarse la mantilla. Se van a enterar, éstas, de lo que es la supervivencia del más fuerte. Que me han pillao desprevenida, caramba.

Silcas

Cenas de mujeres

Revolucionados tenemos a los cónyuges con eso de que esta noche, dios mediante, nos vamos de cena y copeo las cinco churris -5 hermosos ejemplares-, que ya nos toca.

Eso sí, para que no se quejen, los dejamos equipados con copitas, póker y patatas fritas. Y hala, ahí os quedáis, como tiestos de geranios.

Y lo de salir en mayo, es una gran putada, porque ¿qué demonios te pones? Es un mes asqueroso, sobre todo cuando llega el calor de golpe -como es el caso-. Una está blanca como las lechugas, pero además, no te puedes untar de autobronceador tus blanquecinas piernas porque la sesión de láser pre-veraniega está al caer y más te vale estar todo lo blanca que puedas si quieres que funcione bien. Y claro, si es falda o vestido, toca ponerse medias para no quedar espantosa. Claro que las medias con sandalias o zapato veraniego quedan rarísimas. Los vestidos de algodón se pegan a las medias y se van retrepando mientras caminas. Y tampoco puedes hacer un apaño con una combinación, porque te cueces.  Así que a por los vaqueros o al menos un pantalón, que quedaba monísimo con botas pero a ver con qué coño lo combinas ahora. Por no hablar de la zona superior; brazos y escote, más blanquez que te crió, las carnes al aire ni soñarlo, que estás asquerosilla, así que las opciones de ropero son más bien escasas.

En estas elucubraciones estaba yo esta mañana, mientras hacía mi ronda de recados habitual incluyendo visita a correos, a la modista a recoger un vestido que he acortado (el cual no sé si me pondré porque es blanco con flores y para salir por ahí, queda raro. Es mono, pero no para esta ocasión.

Luego me acerco a tiendas aurgi a por aceite para mi bólido. Está hecha una peaso alcohólica, la criatura con ruedas ésta. Que no me digan los del taller Audi, NO ES NORMAL, un carro que cada mes y medio se bebe medio litro de aceite, así sin despeinarse. Y no le hago tantos kilómetros, ni le doy zapatilla. Hace tres días se me encendió el testigo del aceite -joder ya estamos- y como tengo un renting cutre hasta la saciedad, me dicen que el taller me proporciona el aceite, pero que no me lo ponen porque no me cubren la mano de obra. Qué obrerez de renting, por Dios.

En fin. Así que decido comprar un botecico de aceite para llevarlo en el maletero, no voy a bajar al puñetero taller en quinto pino para que me den el aceite. Compro uno exactamente igual, he guardado el bote, previsora que es una.

Y cuando abro el capó, de pronto recuerdo vagamente que mi pobre padre (que no es que haya muerto, es que es pobre), siempre me decía que el aceite hay que echarlo en frío, por eso de que el aceite, cuando está caliente, engaña en cuanto al nivel.

Así que cierro el capó y me vuelvo a sentar, arranco y … joder. Ya no está el piloto del aceite encendido. Malditas criaturas cibernéticas!! Este cacharro entiende que al haber abierto el capó, le he echado de comer, y no, no le he echado una gota de nada. Claro, como para atreverme a echarle aceite ahora. Ni de coña. Joder qué sufrimiento.

Y ahora, a la ducha, a hacer el Lourdes correspondiente, que ENCIMA soy la más mayor de todas, o dicho finamente, la menos pequeña y me cuesta mucho más esfuerzo tener una pinta decente para salir por ahí y no parecer la abuela del mundo. Joder, qué crueldad, esto de los 40. Además, qué pereza, sólo de pensar en lo MAL que me encontraré mañana, porque aunque no me infle a copas garrafón -ya no lo hago ni loca- sospecho que dormiré poquísimo.

Y el lunes estaré hecha una pena, y el martes tendré que acostarme prontísimo porque el miércoles me toca Sevilla, oh dios mío, al Ave otra vez, a pegarme el madrugón. Que lleguen las vacaciones ya, por Dios. Que yo me quiero ir a Galicia de una vez, que tengo el fósforo bajo mínimos.

Silcas

Ultima hora!

Por la trascendencia e importancia de la noticia, me permito tomarla prestada del blog de mis amigas las tarjeteras.

link:

http://mitarjetaechahumo.blogspot.com/2010/05/marruecos-cierra-energicamete-fronteras.html

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MARRUECOS CIERRA ENÉRGICAMETE FRONTERAS ANTE LA LLEGADA DE PATERAS Y CAYUCOS PROCEDENTES DE ESPAÑA.

Agentes de la Policia Marroquí y Salvamento Marítimo rescataron este miércoles día 12, en la costa de Rabat, una embarcación neumática en la que viajaban 43 inmigrantes de origen español, entre ellos quince pensionistas, diez funcionarios, doce mujeres en estado y cinco autonomos, todos ellos en buen estado de salud, según informaron fuentes de Salvamento Marítimo.

Los agentes interceptaron la embarcación en torno a las 17,00 horas, situada a unas 15 millas al sureste de Rabat, hasta donde se desplazó la Policia Marroquí y la Guardemar ‘Caliopez’ de Salvamento Marítimo.

Los inmigrantes fueron llevados hasta el puerto de Rabat, donde llegaron sobre las 18,00 horas y fueron asistidos por miembros de Media Luna Roja, quienes les proporcionaron ropa seca y comida, y posteriormente fueron trasladados al centro de acogida del que dispone el Puerto de Rabat.

De esta forma, dicha patera supone la primera llegada de inmigrantes que arriba a las costas Marroquís procedentes de España, pese a las condiciones meteorológicas, después de anunciarse las medidas de recuperación económica por el actual Gobierno de Zapatero.

Después han pasado a disposición del Cuerpo Nacional Morunos para su identificación e inicio de los trámites de devolución a su país de origen, excepto uno de los autónomos (pescador), que ha sido puesto a disposición del Servicio de Justicia de la Comunidad Islamica, ya que el mismo en el trayecto abordó a unos pacíficos piratas somalíes y les cambió redes de pesca por las escopetas.

La Guardia Civil recorre a pie el trayecto de costa española como medida disuasoria para frenar futuras expediciones de cayucos, limitándose simplemente a llamadas de atención, puesto que carecen de folios y máquinas de escribir para confeccionar el atestado.

Diez reglas a romper

Magnífico hallazgo en el Yahoo. Aquí os lo copio, el enlace y el texto. Cómo mola!

http://es.noticias.yahoo.com/blogs/salud_consumo/diez-reglas-a-romper-para-una-relacin-de-pareja-feliz-p14590.html

Feliz viernes!

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Casi siempre se habla de reglas demasiado tópicas para conservar un matrimonio, y ante el miedo de la ruptura del matrimonio terminan cometiéndose errores que lo único que logran es lo contrario de lo que quieren.

Empecemos a romper con ciertas reglas sin miedo, porque lo único que pretendían esas “reglas de etiqueta del matrimonio” era guardar una imagen ante la sociedad sin importar el deterioro interno que sufría la pareja, y todo debido a la hipocresía. Seamos más sinceros.

1. Si están enfadados a la hora de dormir, duerman.

Por lo general cuando se va a la cama es cuando uno ya está cansado. ¿Se imaginan resolviendo un problema o hacer una tarea en estas condiciones? Pues lo mismo sucede con los problemas maritales. Cada cual por su lado, mañana será otro día y entonces sí se buscará el momento propicio para ajustar cuentas.

Gran consejo. Qué manía, la gente que insiste en discutir cuando uno está hasta las narices del día de hoy. Como decía Escarlata O’hara, mañana será otro día.

2. No hay que ser honesto al cien por cien.

¿A quién le gusta que le digan que su ex lo hacía mejor en tal ocasión; que su ex era mejor en esto o en lo otro? ¿A quién le gusta que su pareja le cuente que acaba de tener una aventurilla? Ojos que no ven -y oídos que no oyen- corazón que no siente.

Eso aplica principalmente a los temas relacionados con: Arrugas, Celulitis, Gordeces, Calvicies y demás monadas que los años nos van poniendo encima. “Estoy gordo? No cariño, es que estás cerca.”

3. Irse de vacaciones separados.

¿Por qué todo debe de ser siempre juntos? ¿Y si uno quiere bosque y la otra playa? ¿Acaso está mal que de vez en cuando se tomen unas vacaciones o un fin de semana el uno sin el otro? Se quiere hacer todo en “comandita” por miedo a estar solos. Separarse por algún tiempo casi siempre fortalece la relación porque se aprecian los valores de la otra parte cuando no se los tiene.

Pozí. Una semanita con las amigas o con los papás para que la cuiden a una y que las bestezuelas se apañen. Grandioso.

4. Discutir de vez en cuando es lo más sano.

Una pareja que se pasa discutiendo todo el tiempo es tan malsana como la que no discute nunca. La discusión fortalece las relaciones. Comprobado que los que se callan las cosas terminan por explotar con consecuencias fatales y son más propensos a la separación.

Más que sano es inevitable e ineludible y forma parte de la vida misma. Pero claro, como para estar todo el día discutiendo por todo, joer, tampoco es eso que AGOTA. Combinar con la regla nº 2 (no hay que ser siempre honesto al 100%).

5. Los niños no son lo primero en la pareja.

Los niños, aunque en apariencia fortalecen el matrimonio, terminan por minarlo. La pareja dedica el 100% del cuidado a los mismos, descuidando la relación de pareja así como el cuidado personal. Hay que tomar un tiempo libre y dejar a los niños un rato a su aire, que con las debidas precauciones se divertirán en su habitación con sus juguetes, y la pareja con sus juguetes para adultos.

Correcto. Que maravilla, dejar a los pequeñuelos abandonados y sumergirte en una bañera llena de burbujas. O empaquetarlos a dormir a casa de los primos mientras tú te relajas en un 4 estrellas con Spa incorporado. Magnífico consejo.

6. Camas separadas, parejas alargadas.

Y si pueden ser habitaciones separadas aún mejor. Es un mito de lo más cursi ver a la pareja dormida, abrazándose como dos tiernos angelitos. ¡Qué incómodo! Después de 30 minutos cada uno está por su lado ¿Y si ronca? La peor maldición que puede sufrir el otro; y si es de fácil insomnio la ruptura está asegurada. Se descansa más, comprobado, cuando se duerme solo.

Sin comentarios. La puta realidad. Yo en realidad necesito una suite para mí, mis potingues y no digamos ya mis zapatos. Bueno, la verdad, un pisito de soltera me vendría de lujo para retirarme a mis aposentos cuando estuviera a punto de degollar criaturas.

7. Compartir diferentes hobbies.

Si ambos comparten la misma pasión felicidades. Pero es algo como lo de las vacaciones: tiempo para estar a solas o con personas distintas disfrutando algo que uno ama al máximo.

Ves? Efectivamente! No te empeñes en que haga ejercicio contigo o que me aficione al Pokerstars, o me empeñaré en que aprendas a hacer punto de cruz.

8. Nada de “siempre la mejor sonrisa para tu pareja”.

Uno es como es, y si tienen ganas de estar serios, ¿por qué se ha de sonreír y viceversa? Uno debería ser feliz sin máscaras o con las mínimas. Mostrarse a la pareja resulta lo mejor, porque fingir es muy cansado. Ya se finge mucho a diario con todo el mundo como para también hacerlo con la pareja. Lástima y pobres de aquellos que tengan una pareja cuyo estado de ánimo natural es la mala leche…

Hombre, ya, pero poner cara de conejo todo el día… tampoco es plan, digo yo.

9. No intentar ser los bufones del otro.

Cuando se inicia una relación se trata de ser gracioso y agradable al cien por cien, pero esto no es lo óptimo. El modelo de pocos momentos de “excitación” y muchos de tranquilidad o aburrimiento -como se le quiera llamar- es mucho mejor que el contrario. El segundo, es decir el de muchos momentos de excitación, movimiento y actividad en vez de tranquilidad o aburrimiento “termina cansando”, dicen los expertos.

Hein? Mande? hay gente que hace eso??

10. Alguna aventura esporádica.

Si en ese largo y azaroso camino que es la vida de pareja se llegan a tener distracciones en forma de pequeñas aventuras, éstas pueden fortalecer la relación de pareja porque actúan como “refrescos”, y estos descansos son los que dan la fuerza para seguir adelante. Claro, siempre y cuando uno no termine enamorándose de una de esas aventuras y deje entonces a su pareja formal.

Huy! Que entramos en cenagales pantanosos, en berenjenales y en jardines. Me reservo mi opinión.

Por Carlos Gutiérrez.

Enhorabuena Carlitos, magníficos consejos.

Salud mental

SALUD MENTAL

Alberto y Alicia son ambos pacientes en un hospital mental.

Un día mientras caminaban cerca de la piscina del hospital, Alberto

inesperadamente saltó a la piscina y cayó hasta el fondo, donde permaneció

sin moverse.

Alicia rápidamente entró para salvarlo, nadó hasta el fondo y lo sacó.

Cuando el director del hospital se enteró del acto heroico de Alicia,

ordenó que se le diera de alta del hospital, pues consideraba que ella

ahora estaba mentalmente estable.

El director le dijo a Alicia:

-‘Tengo dos noticias para ti… una buena y una mala.

– La buena es que ya te dimos de alta, al meterte a la piscina y haber

salvado la vida de otro paciente has demostrado que eres capaz de responder

razonablemente ante una crisis, por esto llegué a la conclusión de que ya

estás mentalmente sana y puedes abandonar el hospital.’

– ‘La mala noticia es que, Alberto, el paciente a quien le salvaste la

vida, se colgó en el baño con el cinturón de su bata… momentos después de

que le salvaste la vida. … Alicia, lo siento mucho, Roberto está muerto.

Alicia muy sorprendida le contesta al director:

-‘No se colgó él…. lo colgué yo para que se secara’.