Conejitas

Dos Conejitas y la momia

A conejita muerta, conejita puesta

Esta nueva versión del popular refrán es, sin duda, la que mejor le va al magnate de ‘Playboy’ que en un tiempo récord ha pasado de anunciar su boda con Crystal Harris (primera en la foto por la izquierda), a anularla porque ella “había cambiado de opinión” y volver a salir con otra modelo de su propia revista. Según parece, la ‘afortunada’ sustituta es Anna Sophia Berglund, más conocida como Playmate de enero de este año (primera por la derecha). Al parecer, la conejita se ha trasladado a la suite del octogenario y ya empiezan a llamarse entre ellos “cariño”, según fuentes cercanas. La belleza de esta nueva conejita es más rotunda que la de su antecesora, aunque las dos son de un rubio cegador y tienen exactamente la misma edad: 25 años. | Foto: Gtres

Por muchas vueltas que le doy al tema, no consigo entender dos cosas:

a) Qué pretende este hombre casándose con estas chusquis -cualquiera de ellas-. Si las puede tener gratis!!! Eso para empezar. Que más que una mujer, lo que comienza a necesitar es una enfermera de guardia.

b) Qué pretenden ellas. Bueno, claramente hacer negocio. Pero entonces que se guarden los ardores y no se pongan a tiro de paparazzis, y que sean discretas con sus líos. Que el hombre será viejo pero no cegato. No en vano es un monstruo -además- del aprovechamiento intensivo y extensivo del atractivo femenino al por mayor.

No sé.

Igual soy muy plana de cerebro, pero sigo sin verle la explicación.

Veamos.

¿Estatus laboral de las Conejitas -nótese el uso de las mayúsculas para dar protagonismo al puesto de trabajo)?

Entiendo que son personal de Playboy, ¿no?

Y entonces a santo de qué viene la manía de CASARSE con ellas?

Claro, chico, luego no te quejes de que tengas una cuerna que no te quepa ni en el hall del Guggenheim, o que te dejen tirado a escasos días del mango -perdón magno- acontecimiento.

En serio que no lo comprendo.

Además, te ibas a casar con “A” y en cuanto te deja plantado vuelves con su hermana melliza “B”, porque estas dos criaturas parecen clones sacados de la saga de Star Wars, pero en conejo.

La órdiga.

Es increíble.

Lo que mi abuela decía: Toda la vida matando tontos y siempre queda alguno.

De pepinos y otras cucurbitáceas

Señor señor. Anda que vaya personal que tenemos gestionando el país -o haciendo como que lo gestionan-

Como todos habréis visto las fascinantes imágenes de “consejera devorando el pobre e indefenso pepino”, no insistiré en destrozaros las retinas con semejante visión. Sí me preocupa, y mucho, la pobreza mental que demuestran los próceres de la patria con semejantes actitudes, que me recuerdan a Fraga bañándose en la playa de Palomares para demostrar que no había peligro alguno.

http://smfdiario.blogspot.com/2010/02/aquel-bano-de-fraga-en-palomares.html

En realidad, más que el injustificado e injusto ataque contra los pepinos españoles, me preocupan más otras cucurbitáceas que pueblan este país, muchas de ellas plantadas y floreciendo en en los departamentos de atención al cliente.

El viernes compré un lavaplatos en el Mediamarkt, más que nada porque el mío está absolutamente destrozado y la rebaja era considerable, de 470 euros a 286. Así que ni corta ni perezosa tiro de tarjeta y me compro el cacharro, para alegría y alborozo de mi asistenta, que a base de aguantar la obsolescencia de mis electrodomésticos debe tener ya una parcela modelo “andalucía” en el cielo.

Quedo en que el lunes por la tarde me traen el trasto -insisto en eso de por la tarde-, y me informan que me llamarán para concretar la hora.

Y efectivamente, ayer me llama una cucurbitácea -modelo CALABACÍN yogurín- para informarme que la entrega se producirá el lunes entre 10 y 13 hs. Ya. Pero mira, es que como no te abra el perro, vamos bien jodidos, que en mi casa no hay nadie a esas horas porque todos curramos y los niños están en el cole.

La cucurbitácea se empeña. Que no es posible otra hora. La respuesta fácil es: ” Que pena. Vale, os coméis el lavaplatos y me devolvéis el dinero”. Pero como una de la obras de misericordia es enseñar al que no sabe, voy a ejercer de cliente majo y comprensivo y demostrar a esta hortaliza cómo se consigue que un cliente no se ponga hecho un puma por la falta de profesionalidad de los seres que ponen a “tender” a los clientes (al sol como las pipas de los melones), porque lo de “atender”, como que no les viene por ningún lado.

Sigo en mis trece. Que por la mañana no hay nadie. Ella, emperrada en traerme el trasto a esa hora. Que es TOTALMENTE imposible hacer la entrega por la tarde. Vaya por dios.

Utilizo el silencio. Sigue desgranando el mantra que le han metido en la testuz: que por la mañana que por la mañana. El diálogo de besugos está comenzando a hacerme reir. Al final me apiado y le doy la solución. Otro día de la semana, cualquiera, el que mejor le venga a ella o al transportista o al sum sum corda, pero POR LA TARDE. Entonces me obsequia con el producto de su mente: Voy a ponerle al transportista que la entrega debe ser el lunes por la tarde. Vale, respondo, ¿y si no me lo puede entregar el lunes por la tarde? Me responde: Entonces el martes por la tarde.

OH. Conseguido lo he. Me lo van a entregar por la tarde, “como excepción”.

Criaturica.

Lo mismo se ha hecho una carrera y un par de másters y está currando en esa mierda de trabajo porque no encuentra otra cosa, y tanta membrillez le ha gripado las neuronas.

La leche.

País de cucurbitáceas, obviamente. Ayer fui a la frutería y por supuesto compré pepinos. El dependiente me pregunta ¿con bicho o sin bicho? Con bicho, por supuesto, le respondí. Faltaría más.

Si es que humor no nos falta, jolín. Ya quisieran un pueblo como éste muchos gobernantes, que deben estar flipando con el hecho de que no hayamos prendido fuego al parlamento, al senado, a la moncloa o a la zarzuela. O a todos ellos a la vez.

Feliz domingo.