Plicking Opening Reloaded

Comienzo a pensar que he pasado ya por demasiadas aperturas de piernas -digo de plicas-, y que comienzo a tener un cierto terror obsesivo que hace que la noche antes no pegue ojo. Eso sí; la noche después duermo como los lirones enroscados sobre sí mismos. Y es que SIEMPRE, pero SIEMPRE pasa algo inesperado y desagradable, si no es a tí, es al vecino, y además casi nunca tiene remedio porque implica la expulsión de la carrera de ratas en que consiste cualquier licitación.

Teníamos ayer una estupenda apertura de sobre técnico en un ministerio grande grande grande, cuyo nombre no mencionaré. Ese bonito trámite consiste simplemente en  abrir el sobre y sacar su contenido, cantarlo a los presentes y -si cuadra con lo que se espera, es decir, no hay dentro ni una trampa para ratones, ni pegamento ni pintura indeleble (vaya, se me están empezando a ocurrir ideas interesantes)-  se admite la empresa a la licitación para analizar la documentación presentada y -si procede- incluirla en la apertura del siguiente sobre.

Y en esta ocasión, se trataba de una licitación a la que en teoría no iba a acudir mucha gente por eso de que la empresa actualmente adjudicataria se había encargado de pregonar a los cuatro vientos que el pescado estaba más que vendido, y que el susodicho ministerio no tenía la menor intención de cambiar de proveedor.

Claro, que las manada de empresas que nos presentábamos no opinábamos igual, o estábamos muy desesperados, motivo por el cual nos encontrábamos cuales buitres hacinados en la enorme sala de juntas del citado ministerio, ante unos 12 funcionarios, serios serios serios, ocupando todo el espacio disponible, incluidas sillas y paredes. Aquello parecía el metro de shangai.

Dado que hablábamos de 6 lotes, y de que participaban algo así como 20 empresas, entre ellas varias UTEs o uniones temporales de empresas, la cosa prometía alargarse. Para los que no lo sepan, una UTE es lo que pertrechas cuando tú solito no puedes ir a una licitación, ya sea porque necesitas ir con alguien más baratito en algunos perfiles, no tienes el personal que piden o sencillamente, es un pliego demasiado gordo como para ir tú solo y se maneja mucho mejor con otra empresa que pueda asumir los desastres que se suelen producir en un servicio de cierta envergadura.

En este caso, iba yo tan tranquila a uno de los lotes en solitario, porque no fui capaz de igualar en descuento a mis partners en los otros dos lotes que estábamos valorando, y además, ellos me habían dicho que ese otro lote al que finalmente yo sí decidí acudir, no les interesaba demasiado. Con lo cual, agarré mi descuento de mierda, mi preciosa currícula y oferta técnica y me presenté, por si acaso sonaba la flauta de bartolo, o la de cualquier otro fauno similar.

Así que comienza la sesión, recitándose el nombre de la empresa y el lote al que se presenta, y procediéndose a continuación a abrir el habitualmente voluminoso sobre y examinándose el contenido por cuatro funcionarios, no vaya a ser que se les pase algo.

Bueno, no soy justa: había una que pasaba los sobres del carrito a la mesa, otra que los abría, otra que apuntaba, cuatro que revisaban y otros tres o cuatro que observaban muy serios. Había otro que estaba ajeno al mundo jugando con su blackberry, pero en fin, en qué cuerpo no falta un lunar. Además, se marcaron el detalle de fotocopiarnos la lista de empresas, menos mal, porque a veces van a tal velocidad que terminamos montando un gallinero tratando de copiarnos unos a otros y preguntando nombres.

Cuando fueron nombrando las empresas, pude comprobar con consternación aguda que me encontraba en penúltimo lugar. Que horror, qué poco me gusta. Es como estar en un examen oral con un apellido que comienza por Z, y acumulas nervios y más nervios sin poder hacer otra cosa más que esperar pacientemente tu turno para el degollamiento. También descubrí que las dos empresas con las cuales había estado negociando ir en UTE (Galli-Pon y Huevo-Más) han decidido presentarse a mi lote por su cuenta en UTE con un tercero. Qué perracas. Lo que hace el hambre. Bueno, estas cosas pasan, esto de las UTEs son el claro exponente de “por interés te quiero andrés”. Ni me inmuto. Solo me fastidia que seguro que van más baratos que la menda y me apalearán en la siguiente apertura de sobres, si es que llego, que está por ver.

Y cuando van por la cuarta empresa, “Galli-Pon”, que recordemos era mi ex-pretendiente, comienza el desastre. El funcionario, tras cierto revuelo armado en la mesa, y que hizo que todos los proveedores alargáramos los cuellos como buenas gallináceas ante un ruido en el corral, cuchicheando entre nosotros, nos anuncia que “Galli-Pon” queda descartada de la licitación por no presentar el CDROM con la copia de la documentación dentro del sobre.

Tocate los pies.

Miro de reojo a mi amiga la representante de “Huevo-Más”. Tiene la misma expresión imperturbable que en una partida de póker. Llega el turno de la séptima empresa, en esta ocasión,  es la UTE de “Galli-Pon” y “Pico-Plus”, y que resulta igualmente excluida de la licitación por no presentar el CDROM con la copia de la documentación, que dicho sea de paso, consiste en la oferta técnica que tienen impresa y la currícula que está igualmente guardadica en dicho sobre. Pero el pliego es el pliego y es igual para todos. Esto tiene toda la pinta de metedura de gamba de “Galli-Pon”, que obviamente se ha encargado de ensobrar la oferta y se ha dejado algunas cosillas sin importancia fuera…

Vuelvo a mirar a mi amiga, la cual está palideciendo por momentos, con la mirada fija en su iphone.

Tras recitar afanosamente otras tres o cuatro compañías y abrir y dar por válidos sus respectivos sobres, le toca el turno a la UTE Galli-Pon, Huevo-Más y PintaPintaGorgorita.

El funcionario, visiblemente afectado, anuncia que también dicha UTE queda fuera de concurso por no haber presentado el CD ROM.

Supongo que mi querido colega representante de “Galli-Pon”, y que por supuesto no estaba presente en la sala, debe estar en estos momentos buscando un país sin extradición con España donde aposentarse para que los representantes de las mencionadas UTEs no lo capturen y esterilicen en vivo. En total se ha cargado algo así como 18 millones de euros en oportunidad de negocio. Pobre. Qué ingrato es trabajar con la administración pública.

Mi amiga está con los dedos engarfiados sobre el sufrido iphone, imagino que poniendo emails de PERO QUÉ NARICES HA PASADO???? o ¡¡te dije que el CDROM tenía que ir en el sobre 2, carallo!!”. O “ve rezando”. O algo.

Para entonces, yo tenía los nervios de punta, pensando si en mi sobre estaría mi querido CD o se habría perdido por alguna rendija con tanto meneo, que conste que iba bien agarraíco  en la portada de la oferta técnica dentro de una bonita funda transparente para que se identificara a la primera.

Y además, recuerdo perfectamente haberlo metido yo misma. ¿O no? Dios. Comienza a latirme el corazón a mil por hora, pero a santo de qué estoy aquí sufriendo con esta historia, debería salir corriendo como Julie Andrews en “Sonrisas y Lágrimas” cantando “The sound of the Music” y bailando en mitad de la sala. Peace and Love per tutti.

En ese momento anuncian el nombre de mi empresa, “Gallináceas Reunidas”. Tomo una profunda inspiración y trato de respirar con la parte central de los pulmones, como me ha enseñado mi gurú de yoga. Y un huevo de pato viudo. No respiro. Apenas puedo tragar saliva. El funcionario toma el carpetón con la oferta técnica y comienza a despelucharla, musitando por lo bajo y extrayendo cada Currículum de su respectiva funda, haciendo evidentes gestos de hastío –cagonlaleche esta gente, ya podrían habérselo currado un poquín menos-, y se toma tanto tiempo que comienzo a ponerme realmente colorada a la par que inquieta. Como nadie sabe quién es quién, tampoco me observa nadie -ni siquiera mi amiga, que ha sido abducida por su móvil y debe estar poniendo velitas on line a Santiago Apóstol-.  Al menos yo soy novata en esta empresa y nadie me identifica con ella excepto dos antiguos compañeros de mi anterior empresa que me miran de reojo, dudando entre si alegrarse o solidarizarse.

Cuando ya por fin parece que va a terminar la tortura, el funcionario presidente interroga al abridor de sobres: “¿pero… está el cd? Sí, sí que está, le contesta su compañero. Ah, como tardaba tanto, creí que lo estaba buscando“. Válgame, ¿pero qué le pasa a este hombre con los CDs? si tiene la documentación impresa delante de sus narices, caramba.

Siguiente empresa. Comienzo a respirar de nuevo. Es la última y va al mismo lote que yo. “Herpes Pavícola” también se ha dejado el CDROM -vaya con la crisis, que está haciendo estragos en el material de oficina- y queda también excluida.

Resumiendo, me voy a partir la cara con otras 4 empresas en vez de con 6. Lo siento por mis queridos colegas, peeeero… ¡mmwwhahahahaha! Eso os pasa por malvados, aunque ahora que lo pienso, me podría haber tocado a mí esta lamentable situación. O no, me figuro que habría ido a revisar el ensobramiento en vivo. No me imagino explicándoselo a mi jefe, 4 millones de euros a paseo. Glups.

Bueno, bah, da igual. No voy a ganarla, entre otras cosas porque mi estrategia sólo servía en determinadas circunstancias, y dado que se han presentado a mi lote “Easy-Hen” y “Pluming” voy lista, porque en la siguiente me espachurrarán por precio con toda seguridad.

Eso sí, como no somos mala gente y arrieritos somos, nos llevamos a  la desfallecida representante de “Huevo-Pon” a tomar una cocacola, aunque sinceramente, creo que a todos nos hacía falta un cubata doble. Que no olvidemos que donde las dan las toman, y estas cosas le pueden pasar al más pintado.

Co-cooot.

Anuncios

3 comentarios

  1. Madre mía que estrés. Creo que es peor que en un examen que no has estudiado, al menos te juegas más. No creas, igual la que machaca a los otros es tu oferta, visto lo visto…

  2. Brillante Silcas.

    La descripción del evento, no por cómica y divertida, deja de describir fielmente la realidad de estos procesos que, en la inmensa mayoría de las ocasiones, están teledirigidos y arreglados de antemano

    Por otro lado, te animo a que relates de igual forma una Apertura de Sobres Económicos, haciendo especial hincapié en el momento en el que el funcionario, con claras muestras de júbilo y emoción, anuncia el importe ofrecido por el candidato preseleccionado.

  3. Jajajaja, seguro! los mejores son cuando el funcionario cae en la cuenta -pálido de horror- en que su “favorito” ha incurrido en baja temeraria…. ¡cuando existía la baja temeraria, claro!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: