Facebook, twitter y otros animalejos

El otro día, un amigo me recriminaba cariñosamente que tengo un tanto descuidado el blog -será porque con eso de la crisis estamos currando por dos o tres- y la verdad es que en el mundo y en este país está pasando tanto y tan variado que no sé ni por dónde empezar y me entra la pereza nada más abrir el blog.

Los elefantes del rey, los atracos a mano armada a mi depauperada nómina, la crisis de las narices -que yo no sé dónde se mete cuando una va a los centros comerciales, porque están petados-, las usurpaciones repsoleras allende los mares, el fostión del parqué (jajaja, a mí MLP, básicamente porque no tengo ni un duro en bolsa ni -si a eso vamos- fuera de ella), así que díganme ustedes sobre qué demonios puedo yo escribir sin meterme en algún lío, ya sea por inculta, atrevida o simplemente descerebrada. Es que cada uno de los temas proporciona inspiración y cancha, no ya para un post, sino para una enciclopedia completa del esperpento social, humano y laboral que nos rodea nada más abrir el chrome, el explorer, el firefox o lo que tengan ustedes como pantalla de inicio, porque ¿a que es lo que primero hacemos al encender el equipo? Abrir el explorador de internet, que para eso está.

Y también hay que decir, que mi desidia literaria se ha recrudecido desde que una amiga me enganchó a eso de facebook -pero engancharme de verdad, que cuenta tenía desde hace siglos, y la borré, y resulta que lo que borré no se borró, y ahí seguía la cuenta, cual zombi cibernético, que vete tú a saber qué más cosas habrá por internet que yo creía borradas, y me la llevé al río pensando que era mozuela, pero tenía marido. Por tanto, estoy presa de un inquietante desbordamiento de comunicación en múltiples direcciones, que reclama casi todo mi tiempo libre, que es bien poquito, y que además, me impide pensar en las cosas que suceden y no digamos ya el escribir sobre ellas.

Ping! Croinx! CroacCroac! Tiklin! Y a ver qué criatura será la que pía en tu móvil o en tu portátil, que una no gana para sobresaltos ni distracciones.

Y una se resigna, con esa resignación de los que llevan 20 años currando en esto de las nuevas tecnologías, y reflexiona sobre el panorama, comprendiendo que, o estás en esas lides cibernéticas, o quedas totalmente expuesto e indefenso a un sinfín de tragedias sociales, laborales y personales que se te vienen encima si te empeñas en quedarte al margen del mundo digital.

¿Que no tienes linkedin? Eres un paria profesional, no existes para las intrincadas redes de los headhunters, principalmente porque esa bonita labor de llamar a la gente por teléfono para conocerla se está quedando tan anticuada como el rosario de la aurora, y los muy vagos prefieren el camino fácil, que consiste en creerse lo que pone en los escaparates que cada uno prepara para lucimiento y brillo personal. Así les va luego, claro. Diseñando asistentes virtuales que entrevisten a la peña, tócate los pies. Que no se quejen si al final el prometedor candidato tiene la brillantez mental de un melón cruzado con nécora. A mí linkedin me cansa tanto que estoy por borrar mi cuenta, me harta ver ineptos colgando sus falacias en sus perfiles. De no ser por el hecho de que me resulta útil en mi trabajo actual, lo mandaría al guano. Puaj.

¿Que no tienes facebook? Eres un auténtico desecho social, un bicho raro, un humano sin amigos ni posibilidad alguna de obtenerlos. A mi me resulta un poco cansino, la verdad, y únicamente le encuentro una cierta utilidad para mantener el contacto y curiosear qué fue de quién, pero sinceramente, si quiero saber algo de un amigo, le llamo, le pongo un correo o mejor, me tomo unas cañas con el susodicho/a. Puedo prescindir de facebook con total tranquilidad y sin aspavientos.

No tener twitter supone no estar al tanto de cualquiera de tus asuntos, ya sea el avance de la huelga de los pilotos de iberia, la torta que se están pegando tus acciones, las bragas que se pone Sarah Jessica Parker ese día, o cualquier otro dato altamente interesante que permita que tu vida en este planeta sea posible. Y no, no tengo twitter, por cierto. Hasta ahí podíamos llegar.

En cuanto al guasap, pues hombre, el chat tiene cierta coña, y la inmediatez también, pero eso de estar continuamente on line, jolín, que pereza. Si, ya sé, puedo modificar mi estado, que por cierto es “Criando a mis aliens”. Pero se me olvida, y lo cierto es que más que criándolos, ya tendrían que estar haciendo la comunión. Además, teniendo facebook, ¿para qué demonios queremos el guasap? y el messenger de la blackberry? Pues para los amigos que no tienen guasap. ¿Y el gmail? Para ver los mails de las ventas on line.

La virgen. No, si desde el invento del zapatófono se veía venir, cómo nos complicamos la existencia.

Ahora pierdes el móvil de las narices y ¡pierdes la vida entera! Peor aún, te lo roban y se convierten en tí, aunque sea por poco tiempo. A ver cómo desfaces el entuerto si algún psicópata, ser vengativo, o simplemente un capullo se pone a juguetear con tus cuentas y a colgar lo que se le ocurra en ellas.

Y por si esto fuera poco, nos tenemos que convertir en MASTERS en internet, porque claro, llegan las nuevas generaciones, que han nacido con apéndices palmares enganchados a los mandos de la xbox, y prepárate para vigilar no ya tus cuentas, sino las de tus retoños, que yo no he visto jamás criaturas tan dotadas para la tecnología pero tan cortas de entendimiento, de sesera y de sentido de las proporciones.

Creo que cada vez me está tentando más el mundo gallináceo, “Vamonos pal pueblo Pepe”, que a mí esto de la tecnología me está superando con creces. Con lo bonica que era internés en los años 80, que forma de cargársela.

Os dejo, que una de mis criaturas cibernéticas reclama mis cuidados, apuesto a que es el feisbuk, que pía cosa fina.

Cualquier día los mando a todos a esparragar… y lo feliz que viviré.

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3 comentarios

  1. Un día hablaré de las redes sociales… Qué los que nos dedicamos a esto del Interné… llevamos un estrés con tanto ”must have” que pá qué!
    Me ha encantado tu entrada!
    Besos,

  2. Muchas gracias guapa!! efectivamente, esto es para salir corriendo, jajaja!
    Tu sí que podrías contar historias de las buenas!
    Un besazo

  3. Compañera, me ha encantado tu entrada. Que razón tienes en todo lo que comentas. Un bezaso

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