El señor Dukan, supongo

Llevo tiempo sin darle a la tecla, más que nada gracias a los inconmensurables esfuerzos del sector público español, que se han empeñado en fastidiarnos la reentré pero bien. Hasta el 20-N, que ya falta poco, se han dedicado a sacar todos los pliegos posibles, para que entren en el ciclo de compras antes de las dichosas elecciones, obligándonos a los proveedores a esfuerzos inhumanos para responder a semejante mansalva de pliegos.

Pero me estoy desviando del objeto de este post, que no es otro que el de la Dieta Dukan.

http://www.dietadukan.es/

Aunque no suelo apostolizar para nada, es más, no suelo ir contando por ahí lo que hago o dejo de hacer a mis cuerpos, me fastidia un poco la mala prensa que tiene esta dieta, lo poco informada que está la gente y la alegría con la que suelen decirte: “ooohhh, haces la dukan!! dios mío, pero es horrible, es una dieta peligrosísimaaa!!!”.  Entonces una menea la cabeza, se encoge de hombros y pone la sonrisa de monalisa.

Así que , las cosas como son:

En 7 semanas he perdido 8 kilos, amén de un montón de centímetros de varios lugares de mi anatomía -el volumen no tiene porqué ir a la par del peso-. Además, he recuperado forma física, energía y ganas de hacer cosas, desde vaciar armarios a montar en bici. Y si eso es malo, pues que me venga lo bueno, que debe ser la pera.

Ah, sí, me olvidaba de la analítica. Porque cuando decides hacer una dieta que implique prescindir de algunos grupos de alimentos, y esto es aplicable no sólo la Dukan, es buen consejo hacerse analítica, antes, durante y después.  Además, como ex-hepática que soy, me preocupaba la caña que podía darle al hígado, y dado que me gusta mucho más el pescado y el marisco que una chuleta de ternera, también me tenía un tanto inquieta  el nivel de ácido úrico.

Y oh, sorpresa. Habitualmente -y digo habitualmente porque durante los últimos análisis que me han hecho en la empresa así ha sido-, tenía anemia misteriosus, es decir: una anemia cuyo origen ningún médico me supo explicar, porque el nivel de hierro estaba estupendo y sin embargo mi sangre era del grupo “cero patatero”, o sea, que garantizaba que mantendría a los amigos de Edward Cullen a raya para toda la eternidad. La leche desnatada sin lactosa, un dechado de sustancia en comparación con mi sangre. Puaj, ni para un tentempié me querrían, antes se absorbían a un periquito que a la menda.

Y mira tú por dónde, hace un año mi recuento de hematíes era más bien lamentable, como digo, 3,6 míseros millones. Y ahora tengo 4,1, rayando casi en la normalidad, que es 4,2 según mi análisis. El resto de niveles? ALUCINANTE. Porque tenía el colesterol alto y ahora tengo el equivalente al de una chavala de 20 años, lo cual cuadra con el peaso TIPÓN que se me está poniendo y que me está haciendo llevar toda mi ropa a arreglar porque se me va cayendo. El ácido úrico, na de na, el hígado en perfecto estado, y el resto de niveles dentro de la normalidad. Vamos, que resulta que no voy a morirme.

Eso sí, la gente te obsequia con todo tipo de sombríos pronósticos y tragedias romanas. Que digo yo, ¿qué costará informarse un poquito? Con la de foros especializados que hay. Claro, que es mucho más sencillo conformarse con el titular y no seguir leyendo.

http://www.ocu.org/adelgazamiento-y-obesidad/dieta-dukan-mas-peligros-que-milagros-s540484.htm

(este link es sensacional, no tanto por el cutre artículo sino por los furibundos -y acertadísimos- comentarios, la mayoría de los cuales suscribo plenamente)

Creo haber encontrado la raíz del problema, y que por supuesto, está en la cantidad de información no contrastada que hay suelta por internet. Muchos artículos se quedan en la fase de ataque del régimen (que en mi caso fueron dos días de alimentación a base de proteína pura) y lo extienden al resto del régimen lo cual es una auténtica barbaridad. No se puede vivir sólo a base de proteínas, te juegas la salud. Tampoco se puede comenzar una dieta sin haberla estudiado con detalle, entender en qué consiste y decidir si eres capaz de hacerla (no sólo por fuerza de voluntad, sino de cómo te vas a apañar la logística) y si tu cuerpo te lo va a permitir, cosa que se resuelve con una visita al médico (por cierto, a la mayoría de los médicos no les gusta nada esta dieta, sigo sin entender porqué). La mayor parte del régimen es una combinación de proteína y verduras, mucha agua y ejercicio. Y la última fase, la de consolidación, te va permitiendo introducir los alimentos prohibidos poco a poco. Con cabeza y sentido común, me parece una buena dieta.

También hay un tema comercial: en esta dieta sólo tienes que comprarte el libro -22 euros- leértelo, y comprar el salvado de avena, al inalcanzable precio de 1 euro la bolsa en Mercadona. Por cierto, que aquí tienen DE TODO para hacer la dukan!!! Gracias por este maravilloso post que encontré, y que me sirvió tal cual para irme a hacer la compra.

http://adelgazarconproteinas.wordpress.com/2011/02/06/en-mercadona-para-dukan/

Me tomo los yogures desnatados en formato medio litro por docenas, jajaja! Decía que yo creo que existen intereses comerciales que hacen a algunos desaprensivos criticar esta dieta para luego recomendarte cualquier otra a base de productos de herboristería carísimos, pastillas o alimentos concretos de marcas registradas. Y por supuesto, visitas periódicas al nutricionista, que naturalmente, te cobra su pasta correspondiente. Yo voy a mi médico de cabecera, que es de Sanitas, el hombre, y muy sensato. Y ya está.

Lo primero que hice al plantearme esta dieta fue pescar el libro y leérmelo de cabo a rabo. Luego, decidí que sí, que lo iba a hacer a rajatabla -y no sólo a intentarlo-. Al principio, echaba de menos muchas cosas, miraba de reojo las cañas que se tomaban los compis de la oficina, los pinchos de tortilla y las pulguitas de jamón, pero a cambio fui erradicando costumbres nefastas, como malcomer y luego hincharme en la cena, y encima meterme dos o tres copas de vino. Redescubrí la cecina (jolín, que buenaaa!!!), las bayas goji, los champiñones rellenos, he aprendido alguna receta sencilla, bajo el simple método de utilizar para ello ingredientes permitidos (leche desnatada, queso fresco batido desnatado, pavo, etc etc). Y qué decir de los mejillones cocidos al vapor con ramita de apio, el salmón ahumado (sí, se puede comer un par de veces por semana), el pollo asado (también, otra cosa permitida), el pescadito al horno, la sopa de calabaza, la de verduras, etc etc etc?

En realidad, he aprendido a comer mucho mejor, y meter en mi dieta cosas sanas -es curioso, la comida me sabe diferente-, y no creo que sea nada malo eliminar de mi dieta el alcohol, el azúcar y el pan industrial, los bollos, las grasazas, el chorizo y el tocino, los fritos y las pastas. Tomo mi salvado de avena, y a veces de trigo, y bebo muchísima agua, y por supuesto, ejercicio. Bici y yoga y cuando no puedo lo uno o lo otro, a correr un poco. No me considero una experta ni mucho menos, pero sí he conseguido adaptar la dieta a mi vida y logística (la fiambrera, esa gran amiga), y a comer con un poco de sentido común (el menos común de los sentidos).

Como buena tecnócrata que soy, me he currado mi excel con mis platos, recetas, mis menús semanales y por supuesto mis tablas de pesos y medidas. Ahora tendré que añadir la pestaña de analítica, lo cual me parece un trabajo de titanes porque me sacaron algo así como cuatro tubos de sangre para producir un tocho de resultados de un montón de páginas. No, si mi médico no será nutricionista, pero concienzudo lo es un rato, menos mal que se me ha quitado la anemia, que si no en el próximo análisis me deja seca…

En fin, que estoy encantada, y no quería dejar de compartirlo con vosotros.

Anuncios

Adiós, 2010

Y otro año más que se marcha por la puerta. Lo que todos esperamos es que se lleve la puñetera crisis de una vez, aunque sinceramente, dudo que eso ocurra por un cambio de calendario. Lo que hace falta para que recuperemos la economía es un cambio mucho más profundo, comenzando por la forma de ser, pensar y actuar de los paisanos que moran por estas tierras.

Esta semana ha sido decisiva para dar por finalizada la Fase I de Destrucción de Madrigueras. porque el miércoles aparecieron los dos curris de Ikea para montar los armarios en el cuarto destinado a vestidor. Tras dos horas y media de dentelladas, empujones y sudores, consiguieron su objetivo. Claro que, cuando decidí comenzar a llenarlo, comprendí que no habían tenido en cuenta pequeños detalles como EL LARGO DE LAS CAMISAS, cosa que me obligó a desmontar las baldas y los pantaloneros para ajustar la longitud y permitir que las mangas de las camisas no se enredaran en los pantalones, pero bueno, aparte de esa pequeña cuestión, todo en orden.

El resultado ha sido espectacular: fin del cuarto de invitados / cuarto del ordenador / depósito de miasmas variadas y comienzo de un maravilloso vestidor donde tras una currada de 4 ó 5 horas, conseguí meter toda la ropa y zapatos de temporada que antes habitaban en cómodas, armarios, cajas debajo de camas, percheros tras las puertas e incluso okupando los espacios detrás de cortinas y/o puertas.

El cambio ha sido notable.

 

 

Lo jodido ha sido llenar el vestidor,  pensando con calma dónde ubicar las cosas de cada día, cuáles podían ir en los altillos y -sobre todo- destinar a la bolsa de reciclaje toda la morralla que hace siglos que no nos ponemos. No he tenido piedad. Y con el cambio de temporada, le tocará el turno a la sección de zapatería.

El resultado no ha podido ser mejor. Ahora me queda pescar una lámpara de techo con varios focos para mejorar la iluminación y una alfombra blanca de pelo largo (tengo fijación con tener una alfombra de esas), así como un puf o banco para sentarse. Y ya tá. Tengo vestidor.

El próximo trimestre se abordará la Fase II de la destrucción, que consiste en tirar el armario del vestidor para dárselo al baño. Puede ser dantesco. Me apuesto los pelos a que al final, optaremos por cambiarlo entero. El consuelo es que nos ahorraremos cambio de tuberías, están prácticamente nuevas. Pero al final, rediseñar un baño pasa muchas veces por cambios tan importantes que -poyaque te pones- te apetece renovarlo de verdad.

Sigo dudando, si bañera de hidromasaje o cabina de ducha con columna / sauna. La parte de almacenaje tampoco está clara. Y creo sinceramente que el bidé, sobra.

Pero bueno, ya cruzaremos ese puente cuando lleguemos.

Si llegamos. Al menos yo. Esta noche me he despertado tras unos sueños más bien inquietos, con un espantoso dolor en el oído derecho. Desde la 1:37, momento en que llegué reptando a la cocina y me apreté un ibuprofeno y un augmentine 500, no he podido pegar ojo. Jamás he tenido dolor de oídos, aunque soy master en otitis debido a la costumbre de mi hija de agarrarlas todos los inviernos. Pobre. Ahora comprendo lo que le debía doler, yo no he hecho más que dar vueltas en la cama sin saber cómo demonios ponerme para calmar el dolor. Hasta que de pronto, he notado que el dolor se había ido de golpe, naturalmente porque al final el tímpano se había perforado.

He ido a urgencias a las 8,30, gracias a dios me atendió una doctora competente, que no dudó en chutarme augmentine 875 (o algo así) para desinflamarme el conducto auditivo, dado que no podía ni ver el tímpano. Luego he tratado de currar, en vano, claro, medio zombi, me he pirado a casita y después de comer, ¡hale! a Micropolix -again- con los críos y sus primos, que no conocían el lugar. Por cierto, había una acémila arrebañaorzas vestida de morado que nos deleitó con una bonita demostración de cara dura y mala educación como hacía siglos que no veía. Qué tía. Colando a sus -espantosas por cierto- criaturas, pegando empujones a los demás para hacerles fotos… que bien. A eso me refería con mi comentario inicial, si estas borricas siguen poblando el país y “educando” generaciones venideras, lo tenemos crudo para mejorar.

Al final uno se da cuenta de lo que aguanta el cuerpo humano. O serrano. Qué cansancio tan brutal. Son las 23:09, están poniendo El Padrino -gran tipo- en canal hollywood, y la menda esta a punto de irse al sobre -mañana, fin de año, y tendremos juerga, claro-.

Espero con afán la semana de reyes, porque estaré de vacaciones y -espero- volveré a oir por el oído derecho.

Aunque claro, para lo que hay que oir, casi mejor quedarme en el limbo…

Feliz salida de año, compañer@s.

Silcas

Morir matando

Así, así se ha ido uno de los habitantes de la “madriguera”, lugar en el cual presto mis servicios, o al menos lo intento. Me ha obsequiado con un bid multipulpo con tintes de fado, mitad portugués mitad belga. Qué guay. Mis países favoritos.

Portugal tiene un pase, principalmente por las compras en Valença do Minho, pero Bélgica… joder con Bélgica. País aburrido donde los haya. Quizá exceptúo la costa, pero Bruselas… maaadreee…

Esta mañana iba yo un tanto preocupada a currar, a las 4 tenía mi conference call a cuatro manos, tres en españa, dos en portugal y el cliente en bélgica pasando por irlanda, que era donde estaban haciendo el piloto. Menos mal que el belga hablaba un inglés más que decente y comprensible. Pero estaba un tanto acojonada, primero porque no soy experta en la venta de contact centers en países que no son el mío, y segundo porque mi inglés está pelín oxidado. Podría terminar entendiendo cualquier barbaridad.

Así que a las 12:15 salí huyendo a la peluquería -no me quedaba otra, llevaba sin ir casi desde noviembre excepto un leve retoque en semana santa- para que mi buena Muriel me untara la cabeza con sus mechas, siempre exageradas pero preciosas. Y allí estaba yo, en la pelu, informándome del estado del mundo a través del Hola, y tomándome el café con que Dessange obsequia a sus clientas, disfrutando de unos minutos de relax. De pronto, el móvil personal. La profe de mi hijo. No por dios, no es el momento. Temo las llamadas de esta mujer más que al holandés errante. Tentada estoy de no cogérselo, hasta que de pronto, algo llamado intuición materna, me hace descolgar.

Y no, no es la profe. Es la enfermera del colegio. Que el dedo pulgar de mi hijo ha hecho de tope en una puerta de hierro, se ha hecho un atrapón enorme en el pulgar y en la uña, y que lo tienen gimoteando y sangrando en la enfermería.

Por supuesto. Día que me escaqueo a la hora de comer a la pelu, luego call conference con el belga a las 4, y mientras tanto, mi retoño se esnafra en una puerta, con la inestimable ayuda de su compañero Pablo. Me miro en el espejo, estoy  monísima con la cabeza llena de mechas blanquecinas secándose, dando a mi pelo esos bonitos reflejos dorados que como mínimo van a llevarme un buen rato más. Por no hablar del corte de las greñas. Aquí tengo para una hora por lo menos.

Dado que el padre de la criatura está ilocalizable en una convención-reunión de toda la mañana y parte de la tarde, recurro a la ONG Abuelos Sin Fronteras para que recojan al doliente nieto y lo acerquen al ambulatorio. Yo iré en cuanto el belga me suelte de sus garras.

Termino en la pelu a las 3 de la tarde, y vuelvo a toda leche hacia la oficina, previo paso por rodilla para comprar unos sandwiches -estoy canina-, que engullo en el coche camino de la ofi, un día me van a pegar un multón que te cagas por comer, hablar por teléfono y mirar emails al mismo tiempo mientras conduzco.

Mientras ataco el sandwich de pollo al curry, un email del belga. Que si podemos retrasar la call a las 4,30. Joder, yo que necesitaba salir pitando a ver cómo está el pulgar de mi hijo. Pues claro, qué le vamos a hacer. A sus órdenes, señor cliente. La Silcas a sus pies, caballero; un amigo, un esclavo, un admirador, un sierrrrvo…

Llego a la oficina, rehago la convocatoria al resto de agraciados, tengo el buzón lleno y me la rebota, joder, hasta que consigo que los enmarronados se den por enterados de cambio de hora. Además, deben estar haciendo obras en el piso de arriba, o bien el asesino de la sierra eléctrica está despedazando a sus víctimas, a juzgar por el ruido insufrible que nos invade.

Llega el momento de la call conference, nos encontramos todos en el ciberespacio con asombrosa puntualidad. Tras 40 minutos de prestar atención infinita a mi amigo el belga, consigo salir pitando arrastrando el portátil hacia casa. Pero claro, primero hago una parada técnica en el sitio de las bolas de los cojones a reservar el cumple del enano, que hay que hacerlo en persona (por dios, tanto internet y tanta gaita y al final te toca ir en carne y hueso a echar una firma), me llevo las 3o invitaciones para los amiguitos del cole, compro unas servilletas en CASA, paro en la gasolinera -estoy sin sopa-, y además lavo el coche, que está hecho una auténtica zolle. Mientras espero a que se lave el vinículo, entra un email de mi colega la directora de país de Bélgica (que a ella también le ha caído el marrón. es mamá recién parida, como quien dice, y además es una tía muy maja). Propone call conference para que le cuente cómo ha ido el tema, y además lo propone mañana a las 9. No hija no. Las nueve??? pero si no han puesto las calles, es que no has visto el anuncio de Metro de Madrid? Chica, piedad!! Le digo que OK pero que a las 9,30. Mi jefe -en copia- ni musita. La belga acepta, que se conectará desde su coche, dice que “deberá funcionar”. Pozí. Y zi no, mala zuerte. Por tamtam. Me la pela. Quedo en que esta noche le envío un brefing.

Aparezco por casa a toda leche, el enano está atizándose un plato de verdura, y tiene el pulgar envuelto en vendas. Me embuto unos vaqueros, unas bailarinas y agarro la tarjeta de sanitas del peque y una libreta con boli, ante las protestas de la pequeña, que quiere ir a ver el espectáculo. Esta ha nacido para médico o enfermera, tiene fijación con las heridas o enfermedades, y es capaz de ver cómo le hacen las curas a su abuelo -operado de vesícula- sin parpadear. E incluso ayudar a su abuela a sujetar gasas. Con la mala ostia que se gasta, tenemos en casa a una House en potencia.

Mientras aguardamos en la sala de espera, agarro la libreta y hacemos la lista de invitados al cumple. Van saliendo nombres de primitos, amiguitos y ex-amiguitos del otro cole. Nos toca. La doctora lo envía a rayos. Entra como un hombrecito, él sólo. Yo sigo rellenando invitaciones con los datos del cumple. Nos vuelven a llamar. Hay suerte, no hay fisura ni nada raro en el espanzurrado dedo. Sólo nos manda ibuprofeno y betadine. Pero la receta de cinco días sin fútbol le duele más que una tanda de inyecciones en el culete. Trata de negociar, sin éxito, pero lo soporta estoicamente. El alma rusa, es lo que tiene. Una vez en casa, me viene con que tiene un hambre lobuna. Le preparo un rollito relleno de tortilla y queso en lonchas -con especias, me pide el colega-. Estoy criando un gourmet.

Yo me zampo los restos de ensalada de ayer -cuando cónyuge A prepara ensalada, prepara una MONTAÑA, que cualquier día invitamos al resto de los vecinos a cenar-.   Ahora estamos en el mismo sofá la menda con el portátil en las rodillas, el enano que acaba de zamparse un cuenco enorme de cerezas -joder, este come más que yo-, y la perra con la cabeza apoyada en sus rodillas. Y Jack Sparrow en la tele, buscando el cofre del hombre muerto.

Opción A: Cumplo mi promesa y escribo un briefing a la belga -con copia a mi jefe para que vea a qué horas curro, al estilo alfredo landa-. Mañana madrugaré para estar a las 9 en la ofi y tratar de montar una call conference antes de que se monte en su vinículo.

Opción B: Lleno la bañera de agua con una bomba de baño, un incienso y música suave y me relajo hasta desmayarme.

Ay, qué tentación!!!

Qué cansancio, coño. Creo que le voy a poner un mini-correo a la belga, y a tomar por saco. Me voy, pero no a la bañera. A la cama de cabeza!!!!

Silcas

Celulitis – Remedios de la Abuela

Interesantísimo PDF que me pasa Gabriel y que no puedo colgar aquí (esto es como la lengua de mordor), pero sí extraigo con el permiso del anónimo autor -o sin él- varias recetas anti-celulitis, que vienen bien para la época que nos viene encima.

Que aproveche!

********

El enemigo: La celulitis de los collons. Y digo yo, que si todo el mundo la tiene, ¿porqué nos preocupamos tanto por ella? Muchos tíos no saben ni que existe (alguien debería inventar unas gafas que permitan ver el cuerpo de las tías tal y como lo ven los tíos -y muchas fliparían con el resultado). Tanta preocupación y tanta historia, joer, pero si al final con lo básicos que son los tíos es imposible que una celulitis los tire para atrás. Y si te lo menciona, ponlo en cuarentena y dile que se depile las tetas con cera, a ver qué tal. Y si te recomienda el láser vela o la meso, no lo dudes: ES GAY. (con todos mis respetos para los gays).

Sí es cierto que la celulitis tiene mucho que ver con la mala alimentación, la mala circulación o los problemas de retención de líquido, y eso sí merece la pena arreglarlo, mucho más que el aspecto poco estético de culos y patorras, que por otro lado, muchas veces no tienen remedio ni aunque estuvieran libres de celulitis.

Lo que quisiéramos:

La puta realidad:

RECETAS ANTI CELULITIS

Infusión de abedul

Se dice que allí donde arraiga un abedul el agua se seca, se descalcifica el terreno y se desmineraliza. De ahí sus propiedades medicinales para eliminar líquidos y desinflamar tejidos. Precisamente por eso, el abedul es un gran enemigo de la celulitis.

Ingredientes (para 2 tazas)

2 porciones de hojas de abedul seco

2 tazas de agua

1 pizca de bicarbonato

Preparación

Hacer hervir el agua y añadirle las dos porciones de abedul. Dejar reposar la infusión entre 7 y 10 minutos, colarla y agregarle, antes de tomarla, el bicarbonato. También puede endulzarse si se quiere.

—-

Dieta anticelulítica 1

Desayuno

1 yogur desnatado (muy bueno para mantener el colon sano) con muesli casero: 4 cucharadas de copos de avena, 2 cucharadas de copos de maíz sin azúcar, 1 cucharada de semillas de lino y nueces o almendras troceadas.

Comida

Ensalada con cebolla cruda, zanahoria, rabanitos, brócoli, tomates cherry, sésamo y aceite de oliva. Pescado azul (salmón, atún, sardinas…). Infusión de te verde.

Merienda

1 pieza de fruta (2 o 3 trozos de melón, piña o sandía).

Cena

Crema fría de legumbres (lentejas, col, cebolla, ajo y perejil pasados por el pasapurés). 1 huevo duro o 1 vaso de leche de soja.

—–

Caldo anticelulítico

Este delicioso y depurativo caldo, además de introducir gran parte del agua necesaria en el organismo, aporta vitaminas y minerales que ayudan a limpiar el organismo eliminando la grasa y combatiendo la celulitis. Aunque si se quiere que sea realmente efectivo, ha de combinarse con ejercicio diario. Aunque sólo sea caminar a paso vivo durante media hora.

Ingredientes

1,5 l de agua, 1 repollo, 1 pimiento, 2 tomates maduros, 1 chalota, 1 cebolla, Aceite, Sal

Preparación

Se limpian y cortan las hortalizas en pedazos pequeños y se ponen a cocer en el agua unos 20 o 25 minutos. Pasado ese tiempo, se cuela. Con las verduras sobrantes, aderezadas con limón y aceite de oliva, puede elaborarse una ensalada.

Uso

Tomar al menos 1 litro de caldo al día.

—–

Anticelulítico de arcilla

Éste es un remedio clásico y eficaz para combatir la celulitis con arcilla.

Ingredientes

Un guante de crin Arcilla, Agua, Film plástico

Preparación

Preparar un barrito con el agua y la arcilla.

Uso

Frotar la zona con celulitis con agua templada y el guante de crin hasta que la piel se ponga coloradita.

Secar la piel un poco y aplicar la arcilla directamente sobre la zona afectada. Tapar con film.

Repetir a diario.

—–

Fórmula casera contra la celulitis

Éste es un remedio barato y eficaz contra la celulitis a base de limón, salvia y eucalipto.

Ingredientes

2 puñados de salvia, 2 puñados de eucalipto, ½ l de aceite de oliva, Un poco de zumo de limón

Preparación

Mezclar todos los ingredientes, dejarlos 9 días reposando y colarlos pasado ese tiempo.

Uso

Aplicarlo sobre la piel después de un baño caliente.

—-

Cataplasma de hiedra

La hiedra se utiliza en muchos productos de cosmética como anticelulítico. Este es un sencillo remedio casero que te ahorrará dinero en cremas.

Ingredientes

1 bol de agua caliente, Un puñado de hojas de hiedra, 3 tubitos de esencia de manzanilla

Preparación

Se pica la hiedra y se pone dentro del bol con la manzanilla. Remover bien los tres ingredientes y poner la mezcla en una gasa.

Uso

Primero se frota con agua caliente y un guante de crin la zona afectada para que se abran los poros y la piel absorba bien la mezcla. A continuación la secamos, aplicamos la cataplasma y vendamos con gasa y esparadrapo para sujetarla. Ha de dejarse actuar durante 3 o 4 horas y aplicarse dos o tres veces por semana. Si se tiene la piel sensible puede utilizarse aceite de germen de trigo o de oliva en lugar de agua caliente, y un tubito de esencia en vez de tres.

**********

Nota: No las he probado, pero a mí lo único que me ha funcionado de verdad es la puñetera mesoterapia…

Nota 2: Creo que me voy a hacer bruxa y me iré a ir a vivir a Galicia en el sitio más húmedo y escondido que encuentre. Joder con los putos contact center…

Los locos del bisturí

Con lágrimas en los ojos, no sé bien si de risa o de espanto, os cuelgo el relato de mi amiga María, que fue al hospital de madrid torrelodones a quitarse un quiste sebáceo del ojo.

Comienza el reportaje:

*********************

Miércoles 21/04/10 Hospital de Torrelodones.

8:15 horas María llega al hospital acompañada de su querida cuñada María.Nos dirijimos a la recepción y una amable señorita nos pide los papeles para la extirpación del quiste sebáceo ojo derecho. Despues de firmar más papeles que cuando vas a solicitar una hipoteca, nos pregunta: ¿tarjeta de socio de Hospital de Torrelodones? A lo cual respondo ¿Qué te coma el que? Dice de nuevo, si la tarjeta descuento que tenemos según servicios que vaya teniendo, o sea se quita un riñon, le bonificamos con 20 minutos gratis en nuestro parking, le extirpamos los dos ojos un bono descuento para las vacaciones, etc………a los cual dice mi cuñada, alucina ahora tenemos tarjetas descuentos en la sanidad privada. Le contesto que me lo voy a pensar (me recordó a las cartillas del spar que hacía mi madre cuando yo era pequeña).

Nos mandan esperar en una sala de espera atómica, y tras unos minutos llaman a tres tordas en las cuales me incluyo y un hombrecillo calvo y sonrosado nos invita a que le acompañemos a una visita guiada hasta el hospital de día que sita en la 3º planta del edificio principal. Llegamos a la susodicha planta y allí nos abandona a nuestra suerte. De los puros nervios me pongo a contar chorradas a mi cuñada la cual se carvajea conviertiendo el sitio en un despiporre. Llaman a la primera torda para pasarla por el cuchillo, a mi entender tarda mucho, y por fin nos la devuelven, con la cara recosida (malamente) con un punto de cruz patético, y pregunto ingeniosamente, como si no me hubiera fijado en el zurcido, ¿Qué te han hecho? Pues mira que han quitado una verruga de la ostia y un bulto en el ojo, valgame cristo como si la hubieran pisado la cara, ¿Te ha dolido? Que va esto no es nada despues de las grapas de la cesarea esto es pan comido, ¿Dónde te pinchan la anestesia? Con toda tranquilidad, pues en el ojo donde sino. A lo cual la otra torda me mira con cara de pánico y yo finalizo la conversación con congoja.

Siguiente torda, cuando sale blanca inmaculada con cara de coño, coño,,,,,,,,,,,,,,a renglon seguido me llaman a mi.ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh, entro y me recibe un pipiolo bastante aceptable que me invita a ponerme una ropa de todo menos erótica. Pantuflas, gorro verde y baja con la ropa debajo, vaya hoy no me despeloto.

Digo ya puedo pasar, y el chusqui hacia aquí donde la luz, ay guarrete, que pena no conocernos en otro momento. Pasa y tumbate, lo de relajate lo suprimió. Me untan el ojo de betadine, y me colocan un trapo verde con un solo orificio empiezo a hiperventilar, se acerca y pimpa me pincha la anestesia en el lagrimal, me apreta con el dedo gordo para que se extienda y ala al tajo.Empieza a hurgar y le digo me duele, pues otro pinchazo que no se ha dormido, y otra vez y le dio que sigo igual pues otro (ya son tres), me cago en la puta, este tio es un rejoneador, y de pronto la máquina empieza a pitar, uhhhhhhhhhhh, bajando las pulsaciones, que la perdemos, 50, 48, vamos a parar, no te vamos a hacer nada, se escucha gritar, ponerle una vía, ¿suero? No, atropina, a lo cual digo, has dicho 28, y con el ojo buscando las palas de reanimación, no las localicé, dice no por Dios 48, digo vaya lo normal si tengo las pulsaciones muy bajas, lo cual entendemos que eres una gran deportista, ni de coña no hago ni el huevo, esto es así desde la infancia. Viene la reponsable de quirófano, ¿Qué pasa? Nada que se ha puesto nerviosa y la vamos a calmar.

Resumiendo me he enterado de todo, el hurge, el cosido y para colmo se me ha dormido la lengua y no podía pedir cita a la enfermera para que me quiten los puntos. Nombre Maaaaaaaarrrrrria FFFFFFDA Looooooppppppez, Horrible y mi cuñada descojonada por la situación ¿Qué dices? Coñoooooo mis datos.

Bueno ya estoy aquí el próximo se lo quita el padre del oftlamologo.

*********

María, chica, que te mejores y esperamos tu post sobre retirada de puntos con verdadera ansiedad.

Bronquitis y criaturas con ruedas

Hoy, tenía hora con super-Grajal, para que le pasara la ITV a mis maltrechos pulmones. Después del penoso diagnóstico de ayer, esperaba la hora de ir al médico de verdad con auténtica ansiedad. He dormido bien, pero según me he puesto en posición bípeda, he comenzado a toser como una condenada. Bien, creo que el pene-inhalador de ayer sirve para rigurosamente NADA.

Así que me he quedado a trabajar en casa hasta que he salido en dirección a Madrid para ir a la  consulta. Según estoy bajando por la A6, “criatura con ruedas” me obsequia con un bonito símbolo en el salpicadero; el chivato del aceite. Me viene un flasback inmediato, yo esta noche he soñado que el coche perdía aceite y que dejaba un reguero por la carretera.

Ni hablar, goloso, no te toca, que has libado hace dos semanas en la revisión de los 60.000 kilómetros, nanay. Estás lleno llenito de aceite. Mal rollo. Esto va a ser el chivato, que está pallá. Llamo al taller, la señorita me pregunta que cuántos kilómetros he hecho desde las 2 semanas que hace de la revisión. Pues evidentemente no muchos, querida, y te puedo jurar sobre la biblia y por mis hijos que menos de 10.000 que es lo que suele durar el puñetero aceite.

Me pasa con el mecánico y me dice que me pase por allí a ver qué tripa se le ha roto a mi bólido.

Claro, pero primero tengo que ir a ver qué me pasa a mí, que sin piloto este coche no va a ningún lado.

Llego a los dominios de la doctora. Me encanta esta mujer, es competente hasta la médula. Primero me toca espirometría con la enfermera. Con esta mujer yo lloro de risa, pone una pasión en el modo de animarte para soplar que parece mismamente que está follando, con perdón. “¡¡Maaas fuerte, sigue sigue sigue sigueeeee!!!!” Yo creo que no llego a mi máximo nivel respiratorio porque comienzo a descojonarme y lo estropeo.

Para mi sorpresa, la espirometría sale no bien, sino fenomenal. Habitualmente tengo que soplar como una loca 4 ó 5 veces hasta que la mujer se da por satisfecha. Vamos, que parece que me la estoy tirando. Joder, primera vez en mi vida que sale bien a la primera, serán las carreritas??? anda, si va a ser verdad esto de que el deporte es bueno. Igual ni tengo bronquitis y tengo que desdecirme de mis amenazas de ayer a la doctora del Puerta de Hierro.

Paso a ver a Grajal, esta mujer está estupenda siempre. Me ausculta. Que sí, que esto tiene toda la pinta de ser bronquitis (creo que a mis pulmones los llamó “crepitantes”). Hala, a hacerte la fotico de rigor. En 10 minutos estoy de vuelta con la radiografía.

Pues me alegro de haberla pedido, me dice. Porque ya estás en pleno proceso, dice, mientras me enseña cómo mis pobres pulmones están siendo vilmente carcomidos. La última vez que nos vimos fue en junio de 2008, con una neumonía galopante. Ahora me he vuelto más cauta y en cuanto me pillo un trancazo, me paso a verla. Hale, Tavanic que te crió durante 10 días.  40 euros cuesta el puto Tavanic, euros que pago con sumo gusto porque es lo único que me cura la bronquitis.

Yo sin esta mujer habría muerto hace tiempo, primero por sobredosis de augmentine de las narices, que a mí no me hace una mierda, y que los médicos de por ahí se empeñan en recetar para todo. Luego por los diagnósticos equivocados de médicos incompetentes -hubo una en Montepríncipe que no supo ver una bronquitis en una radiografía, pero que insistía en ingresarme “por si acaso” (esta me quería para jugar a House, fijo).

Así que salgo toda contenta de la farmacia con mi pócima y subo hacia el Taller para que me revisen a “criatura con ruedas”, que insiste en que le falta aceite.

Llego, tuerzo para meter el coche en recepción, y oh dios mío.  Lo que veo.

Recordáis la ardilla de La Edad del Hielo, Scratch, con su bellota agarrada entre las garricas?

scrat

Pues así se me quedan a mí los ojos mirando ésto:

Mi proximo coche

Mi proximo coche

Oh dios mío, en vivo y en directo es PRECIOSO. Yo quiero este puto coche. Para mi sola; en mi próximo renting quiero ESTEEEEEE.

La familia que vaya detrás en lo que quieran ir, no me importa, gracias.

Dejo mi A4-ranchera, que de pronto me parece feo, cutre y oscuro, y subo a ver al mecánico. Se lleva a “criatura con ruedas”, totalmente abochornada de estar al lado de esta monada gris y resplandeciente, y espero diez minutos. Vuelve el mecánico: que mi audi ya está listo, y que se trataba de una “avería esporádica”, vaya que esto será como los Rolls Royce, que nunca se estropean, simplemente “dejan de proceder”. Pues lo que me faltaba, esto de las criaturas mixtas automotivo-cibernéticas tiene su miga. Hay que conocerlas bien, porque no siempre has de hacer caso de lo que dicen. Como las tías, diréis. ¡Ja, vaya comentario machista que me acaba de salir! Eso ha sido por mirar tanto ese coche, seguro. 😀

Según me despido del mecánico, y tengo ya una pata dentro del vinículo, le señalo el apabullante carro.  Oye, ¿que coche es ese? Un  R8 -me dice-. Qué bonito, respondo. Y qué caro, contesta. Cuánto vale?? 120.000 euros. La órdiga. No creo que entre en el renting…

Miro de reojo al churri que se está subiendo en tan preciosa máquina. No es muy alto que digamos, pelo canoso, vestido de sport, no baja de los 50 cumplidicos y no lo miraría dos veces a menos que estuviera montado en ese trasto. Anda. Quizá por eso se los compran. Yo me lo ligo, y lo que hago es emborracharlo, dejarlo tirado por ahí y llevarme a esa preciosidad a dar una vuelta. Que hay mucho listo, caramba.

Silcas

Matasanos

Hoy, presa de toses y convulsiones torácicas, llamé a Sanitas para pedir cita con mi amiga la Grajal.

Negativo. Tiene la agenda repleta, pero ante mi insistencia, me dan cita para mañana a las 12. Vale, la cojo.

Aún así, al pasar por delante del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda, comienzo a pensar que en vez de estar atascada y escuchar música -las noticias, hace ya tiempo que paso de ellas-, puedo entrar y que me echen un vistazo en urgencias.

Error.

Grave error.

Paso Admisión sin problema alguno, incluso la enfermera admira mi blusa Almatrichi recién estrenada -bendito Privalia-, y paso a esperar pacientemente mi turno para que me vean.

Son las 12:10 cuando comienzo a pensar en que

a) mi papelico de admisión se lo ha zampado algún celador en bocata con Tulipán

b) ha entrado un equipo de fútbol con todas las piernas rotas por la puerta de atrás y los están enyesando y por eso no entra ni Dios en las consultas.

c) están realizando pruebas de resistencia al estrés entre la población de la zona y me ha tocado.

Porque de otro modo NO LO ENTIENDO. Vale, supongo que habrá gente más grave que yo, pobrecillos, pero no veo a nadie desangrándose ni con las vísceras colgando. Mis toses se escuchan en los laberínticos pasillos del hospital. Al final, con el móvil ya sin batería de tanto jugar a las cartas y mirar el correo, me atrevo a preguntar a la señorita del mostrador si por un casual sabe si tengo para poco rato o bien si me puede salir pelo en la espalda de tanto esperar.

Me dice que no sabe, que ni idea, que nosequé de proceso de admisión, y que tal y tal. Entonces le digo que me voy a cualquier otro sitio, como Torrelodones o La Zarzuela (que también déjalos ir). Al ver que uno de los pacientes está dispuesto a ceder su sitio, me dice que tengo que firmar nosequé papel. Vale.  La enfermera se acerca, coge una bandeja y dice mi nombre seguido de un “anda, pues si le tocaba ya”. Casi le arranco el brazo a mordiscos, que me quedo, joer, si entro en menos de media hora me quedo… Son las 13:00 cuando entro en la consulta. Ya les vale.

Entro con presunto cuadro de bronquitis y salgo con “traqueitis y bronquitis leve”. Para lo cual me regala un bonito inhalador con forma de pene, el cual podría utilizar para cualquier cosa que penséis -incluso las más cochinas- menos para curarme, porque esto a mí no me cura ni las penas.

Son las 19:51, estoy en casa, y toso igual que bocanegra a las 7 de la mañana con el primer pitillo. Mañana a las 12, como la Grajal diagnostique bronquitis galopante, a la vista de la placa y espirometría que por supuesto NO ME HAN HECHO en Urgencias, y me recete antibióticos, voy a coger el puto inhalador y voy a hacerle una demo a la querida doctora del Puerta de Hierro sobre la utilidad de su potingue para mis pulmones, que es casi casi la misma que para su esfínter anal.

Que siempre me pase igual… Si es que no aprendo…

Silcas